La comunidad de la obra Don Bosco en Formosa conmemoró los 50 años del fallecimiento del recordado sacerdote salesiano Enrique Ferlini con misas, homenajes, charlas y una exposición especial que contó con la presencia de familiares de Buenos Aires.

Para honrar su legado y mantener viva su memoria, la Parroquia María Auxiliadora, perteneciente a la obra Don Bosco Formosa, organizó un cronograma de actividades conmemorativas que se desarrollaron durante todo el fin de semana.

Los homenajes comenzaron el viernes 17 de julio con una Santa Misa presidida por el Padre Director Carlos Bosio. Al finalizar la celebración, los presentes se dirigieron hasta el lugar donde descansan los restos del Padre Ferlini para realizar una ofrenda floral y compartir un momento de oración y recuerdo agradecido.

El sábado 18, el salón parroquial fue escenario de una charla de memoria agradecida, coordinada por agentes de pastoral de la comunidad. El encuentro permitió recorrer distintos aspectos de la vida y misión del sacerdote, recuperando testimonios y recuerdos sobre su vocación, su entrega y el profundo impacto de su presencia en la vida de la comunidad formoseña.

Como parte de las actividades, el Museo Salesiano Padre Sciullo abrió sus puertas para presentar una exposición especial dedicada a la vida y obra del Padre Ferlini. La muestra permitió recorrer parte de la historia de su misión evangelizadora y educativa, iniciada en 1949, año en que se fundó la presencia salesiana en Formosa de la mano del propio Padre Ferlini y del Padre Ortúondo.

La conmemoración tuvo además un momento especialmente significativo con la presencia de Luis Bech, sobrino nieto del Padre Ferlini, quien viajó desde la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, específicamente desde el barrio de Almagro, para participar de los homenajes. 

Formosa volvió a encontrarse con la historia del Padre Enrique Ferlini. Una historia que no permanece únicamente en los libros o en los recuerdos, sino que continúa viva en una comunidad que reconoce en su legado.