La Residencia Universitaria Salesiana celebra 70 años acompañando jóvenes

Ago 7, 2026

El próximo 15 de agosto, la Residencia Universitaria Salesiana (R.U.S.) celebrará sus 70 años de vida institucional, un camino marcado por el acompañamiento, la formación y el espíritu de familia que caracteriza al carisma salesiano.

Fundada en 1956 por la Congregación Salesiana, la R.U.S. nació como respuesta a una necesidad concreta: brindar un hogar a jóvenes de distintas provincias que llegaban a Córdoba para realizar sus estudios universitarios, ofreciendo no solo alojamiento, sino también un espacio de contención, acompañamiento y crecimiento humano y espiritual.

A lo largo de estas siete décadas, la Residencia se convirtió en mucho más que un lugar para vivir. Fue una verdadera casa, una familia y un ámbito donde miles de jóvenes encontraron apoyo para transitar una etapa decisiva de sus vidas, guiados por el espíritu educativo de Don Bosco.

En sus inicios tuvo como director al Padre Tercilio Gambino, luego durante la dirección del Padre Juan Carlos Merino, quien estuvo al frente de la institución durante 40 años (1956-1996), la Residencia experimentó un importante crecimiento, llegando a contar con doce casas distribuidas en el corazón del barrio Alberdi.

Entre 1997 y 2002, la dirección estuvo a cargo del Padre Juan Carlos Cruz, cuya historia refleja el espíritu de la institución: llegó desde San Rafael (Mendoza) como residente para estudiar Ingeniería Aeronáutica y, tras finalizar su carrera, descubrió su vocación salesiana, convirtiéndose en sacerdote y, posteriormente, en director de la misma casa que lo había recibido años antes.

Actualmente, la Residencia funciona en dos casas ubicadas en 27 de Abril 950 y 958, donde cerca de medio centenar de jóvenes universitarios encuentran un hogar mientras cursan sus estudios en Córdoba.

En la actualidad, la dirección está a cargo del Hermano Coadjutor Nelson Manucci, quien cuenta con 44 años de vida religiosa y continúa sosteniendo esta obra con un profundo espíritu salesiano, acompañando a cada residente con cercanía, escucha y dedicación.

A 70 años de su nacimiento, la Residencia Universitaria Salesiana celebra una historia construida sobre la presencia, el acompañamiento y la confianza en los jóvenes, renovando el compromiso de seguir siendo una casa que recibe, acompaña y ayuda a crecer.

La visita del Papa a nuestro país nos llena de expectativa y renueva las ganas de ponernos en movimiento. En este tiempo de preparación y espera, sus palabras cobran una vigencia especial para interpelar el presente y encender los corazones de nuestras comunidades y juventudes.

Tiempo atrás, dirigiéndose a los jóvenes, el Santo Padre dejaba unas palabras contundente a las nuevas generaciones: “No tengan miedo, sean brotes de paz allí donde crece la semilla del odio y el resentimiento; sean tejedores de unidad allí donde prevalecen la polarización y la enemistad; sean la voz de quienes no tienen voz para pedir justicia y dignidad; sean luz y sal allí donde se está apagando la llama de la fe y el gusto por la vida. No desistan si alguien no los entiende”.

De cara a su llegada a la Argentina, este llamado a ser “brotes de paz” encuentra un cauce natural en el carisma salesiano que se traduce en la amorevolezza: esa cercanía y amor concreto que los jóvenes necesitan sentir y percibir. En nuestros patios, escuelas y oratorios aprendemos cotidianamente que el otro jamás es un extraño ni un enemigo, sino un hermano. Redescubrir la fraternidad es la manera concreta con la que, desde las enseñanzas de Don Bosco, respondemos a su invitación para devolverle al mundo la alegría y la dignidad.

Ante esta visita que se acerca, la propuesta ya está en marcha: ¿En qué lugar, desde lo cotidiano, podés ser brote de paz?