Los salesianos de Don Bosco vivieron un tiempo de discernimiento y encuentro personal con Dios que les ayuda a crecer en su camino pastoral.

Unos 30 salesianos participaron de la 3ra tanda de ejercicios espirituales que se realizó entre el 3 y el 9 de octubre en Manucho, Santa Fe. El padre Inspector, Horacio Barbieri sdb, acompañó cada día de la experiencia y Monseñor Virginio Bressanelli, Obispo emérito de Neuquén, predicó el retiro.

Cada jornada tuvo charlas y momentos de reflexión personal, como también espacios grupales de compartir y oración fraterna. «El ambiente fue muy ameno y hubo buena cantidad de salesianos jóvenes y mayores de varios lugares», contó el Hno. Gabriel Osorio. Esta diversidad generó mucha familiaridad. También comentó que «nos levantamos a ver la canonización de Zatti»

Del P. Virginio, destacaron su testimonio pastoral, la sensibilidad por los más humildes y el acompañamiento de situaciones de extrema vulnerabilidad. Además, complementó sus prédicas con anclajes bien salesianos a constituciones, el Aguinaldo del Rector Mayor y otros documentos.

Esta tanda de ejercicios tuvo la particularidad de que concluyó con la fiesta de #ZattiSanto, que los hermanos celebraron en comunidad. De esta y otras formas, los salesianos de Don Bosco siguen buscando espacios de reflexión, discernimiento y encuentro personal con Dios que les ayuda a crecer en su camino pastoral.

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