¡Feliz cumple Ceferino!

Sep 4, 2017

Mendoza. Cada sábado, cada encuentro es motivo de fiesta y el sábado 26 de agosto la fiesta se amplió: Con gran alegría, se celebró en las Heras las Fiestas Patronales de Ceferino Namuncurá. “Las calles de nuestro barrio se llenaron de color y música, mientras decenas de miembros de la comunidad del Oratorio acompañaban con la oración y el canto la imagen del joven Ceferino, a su paso, las familias salían a su encuentro con sus altarcitos y con fervorosa fe, esperaban la bendición del P. Miguel Mestre.

La marcha culminó en el Templo donde se celebró la eucaristía presidida por P. Marcos Jover, acompañado por los niños de la Catequesis y los jóvenes de Confirmación, Mallín, Exploradores, así como ADMA, Biblia y los equipos de Animación musical, Animación litúrgica, talleristas, amigos y devotos de Ceferino.

La alegría de compartir la vida y la fe continuó con un sabroso chocolate que compartimos en el Polideportivo. Sobran los motivos para dar gracias a Dios, la fiesta de nuestro patrono, 10 años de su beatificación, los 85 años del Oratorio, la oración y el trabajo de tantos salesianos y laicos que a lo largo de estos años han invertido sus talentos en favor de los niños y jóvenes.… hoy seguimos asumiendo el compromiso de invertir todos nuestros talentos en favor de los jóvenes a fin de acompañarlos, transmitiendo los valores que nos regala Ceferino:
– un joven que se esforzó en superarse,
– un gran amor a María Auxiliadora;
– perseverante en el estudio, el esfuerzo y dedicado en todo lo que hace;
– un muchacho que vivió con sencillez y humildad de corazón;
– atento a los demás y sus necesidades;
– haciendo de lo cotidiano un momento de encuentro con el otro para llegar a Dios;
– solidario, inclinando su mirada hacia los más débiles.

 

La visita del Papa a nuestro país nos llena de expectativa y renueva las ganas de ponernos en movimiento. En este tiempo de preparación y espera, sus palabras cobran una vigencia especial para interpelar el presente y encender los corazones de nuestras comunidades y juventudes.

Tiempo atrás, dirigiéndose a los jóvenes, el Santo Padre dejaba unas palabras contundente a las nuevas generaciones: “No tengan miedo, sean brotes de paz allí donde crece la semilla del odio y el resentimiento; sean tejedores de unidad allí donde prevalecen la polarización y la enemistad; sean la voz de quienes no tienen voz para pedir justicia y dignidad; sean luz y sal allí donde se está apagando la llama de la fe y el gusto por la vida. No desistan si alguien no los entiende”.

De cara a su llegada a la Argentina, este llamado a ser “brotes de paz” encuentra un cauce natural en el carisma salesiano que se traduce en la amorevolezza: esa cercanía y amor concreto que los jóvenes necesitan sentir y percibir. En nuestros patios, escuelas y oratorios aprendemos cotidianamente que el otro jamás es un extraño ni un enemigo, sino un hermano. Redescubrir la fraternidad es la manera concreta con la que, desde las enseñanzas de Don Bosco, respondemos a su invitación para devolverle al mundo la alegría y la dignidad.

Ante esta visita que se acerca, la propuesta ya está en marcha: ¿En qué lugar, desde lo cotidiano, podés ser brote de paz?