Entre pantallas, fútbol y apuestas: ¿Cómo acompañamos a las nuevas generaciones?

Jul 17, 2026

El acelerado desarrollo tecnólogico, el uso masivo y creciente de redes sociales a edades tempranas, la escasa o nula regulación y la llegada de un nuevo mundial de fútbol se convirtieron en un marco propicio para las apuestas online en edades tempranas.

En Argentina un estudio realizado por UNICEF revela que 1 de cada 4 adolescentes entre 12 y 17 años señala haber hecho apuestas online alguna vez, y 6 de cada 10 chicos afirman que conocen a alguien que apostó dinero de manera virtual. 

La llegada del mundial además de traer expectativas y esperanzas renovadas en la conquista de la cuarta estrella para Argentina, trajo consigo la exacerbación de un fenómeno que no es nuevo y que ya se convirtió en un problema global: las apuestas deportivas. 

Todo el tiempo, nos encontramos con publicidades de casas de apuestas online en transmisiones deportivas, en la radio, en la vía pública y sobre todo en las redes sociales. Esta publicidad de apuestas online, legal e ilegal, funciona como un anzuelo que invita constantemente a apostar. Nuestros niños y adolescentes están viviendo en una sociedad que los invita a la búsqueda de “plata fácil”, de emociones intensas con recompensas inmediatas, porque apostar es fácil, se puede hacer en cualquier momento, desde cualquier lugar  y con chances de éxito asegurado.

En general, el ingreso se da por apuestas deportivas, especialmente las de fútbol. Sin embargo, los sitios de apuestas online legales e ilegales tienen una oferta diversa en sus plataformas, que también incluye un casino virtual y videojuegos monetizados. 

Un factor relevante que determina la vulnerabilidad de los chicos y chicas en este contexto es la soledad y/o falta de acompañamiento. Esto nos invita a reflexionar sobre: ¿Cuál es nuestro rol a la hora de construir entornos que acompañen, protejan y den oportunidades para las nuevas generaciones?¿Intentamos que cada patio y cada encuentro sea un espacio de cercanía, escucha y presencia?

La visita del Papa a nuestro país nos llena de expectativa y renueva las ganas de ponernos en movimiento. En este tiempo de preparación y espera, sus palabras cobran una vigencia especial para interpelar el presente y encender los corazones de nuestras comunidades y juventudes.

Tiempo atrás, dirigiéndose a los jóvenes, el Santo Padre dejaba unas palabras contundente a las nuevas generaciones: “No tengan miedo, sean brotes de paz allí donde crece la semilla del odio y el resentimiento; sean tejedores de unidad allí donde prevalecen la polarización y la enemistad; sean la voz de quienes no tienen voz para pedir justicia y dignidad; sean luz y sal allí donde se está apagando la llama de la fe y el gusto por la vida. No desistan si alguien no los entiende”.

De cara a su llegada a la Argentina, este llamado a ser “brotes de paz” encuentra un cauce natural en el carisma salesiano que se traduce en la amorevolezza: esa cercanía y amor concreto que los jóvenes necesitan sentir y percibir. En nuestros patios, escuelas y oratorios aprendemos cotidianamente que el otro jamás es un extraño ni un enemigo, sino un hermano. Redescubrir la fraternidad es la manera concreta con la que, desde las enseñanzas de Don Bosco, respondemos a su invitación para devolverle al mundo la alegría y la dignidad.

Ante esta visita que se acerca, la propuesta ya está en marcha: ¿En qué lugar, desde lo cotidiano, podés ser brote de paz?