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Dos jóvenes exalumnos nos acercan, a través de sus voces, las historias de personajes soñadores, inquietos, cuyo mensaje incomodó y transformó.

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Bicho raro es el resultado de reflexiones, experiencias, vivencias de dos jóvenes cristianos interpelados por el Evangelio, por la situación histórica y por el testimonio de hombres y mujeres que dieron su vida por un mundo mejor. Tomás Almada y Gastón Ibáñez han transitado los patios entrerrianos, y desde un profundo sentido de pertenencia se proponen pensar y compartir las voces juveniles latinoamericanas.

«Nos conocemos hace años y venimos compartiendo caminos, búsquedas y sueños que tratamos de plasmar en este proyecto.»

 

Bicho raro recupera voces y testimonios de jóvenes, tanto hombres y mujeres que soñaron con un mundo mejor, un mundo más justo y se enfrentaron a problemáticas sociales, culturales, religiosas de su época. A través del diálogo y la reflexión, propone contar estas historias con un toque de charla íntima, personal y cotidiana.

 

«Fue creado para compartir lo que nos interpela hoy como jóvenes.»

 

Quienes se conviertan en oyentes de Bicho raro, se van a encontrar con una manera nueva de contar historias que ya muchos y muchas conocen. También suceden hoy, en el vivir cotidiano; en cada barrio, en cada comunidad, en cada ciudad.

 

 

Esta serie de audios enlatados llegan de la mano de Juventudes Radio y pueden escucharse en la misma web de la radio o bien, a través de Spotify. La edición y posproducción está a cargo de Lucas Sosa, a quien los conductores agradecen de manera especial «por su trabajo y dedicación».

El primer episodio se titula: Ceferino, loica del sur… ¡y ya está disponible!

Para escucharlo sólo tenés que hacer click aquí

«Hay que anirmarse y animarnos a no callarnos. Las juventudes tenemos mucho por decir y el momento de hacerlo es ahora.«

 

Dicen los creadores de este podcast:

«Buscamos que jóvenes se sumen, que haya un intercambio de reflexiones y opiniones. Que podamos conocer y expresar las resonancias que nos suceden. Que no quede en este formato, que se multiplique. Que podamos tomarlo como un proyecto comunitario y de identidades juveniles».

 

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