En lo que va del año, fueron asesinadas 96 personas. La mayoría de estas muertes está vinculada de alguna manera al narcotráfico. Jóvenes y adultos piden el cese de la violencia en la ciudad.

La comunidad de la Casa Salesiana San José realizó una misa y un «abrazo solidario» al colegio para pedir paz y justicia en la ciudad de Rosario. Los religiosos, alumnos, personal docente y no docente organizaron estos gestos para mostrar públicamente su dolor y consternación por el homicidio de David Paredes, ocurrido el 21 de abril en horas de la noche.

David trabajaba como personal de mantenimiento de la casa San José hace 15 años y sus compañeros lo recuerdan con gran afecto. Su muerte se suma a las tantas consecuencias que trae la presencia de redes de narcotráfico en la ciudad. Por ajustes de cuentas, por disputas territoriales, por consumo o porque sí, en Rosario son cada vez más los «espacios de muerte».

La presencia salesiana intenta aliviar estas situaciones mediante el acompañamiento de jóvenes en contextos de vulnerabilidad, las parroquias, los comedores, las escuelas y centros de capacitación laboral, como así también el trabajo en red con otras personas y organizaciones. Los salesianos proponen así «espacios de vida» basados en la prevención, donde las personas pueden sentirse valoradas y mirar hacia el futuro con luces de esperanza.

Por todo eso, nos unimos a la obra de Don Bosco en Rosario en esta súplica: «Te pedimos Señor que recibas en tus cálidos brazos a David y le permitas gozar de la vida eterna. Que la violencia no nos encuentre jamás indiferentes. Por una Rosario en paz, te lo pedimos Señor».

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