Del 22 al 31 de enero se realizó en Corrientes la 10ª edición del Patio Bosco. Más de 110 jóvenes y adultos formaron parte de esta experiencia de verano oratoriana y misionera.

Alrededor de 70 animadores locales, voluntarios que llegaron desde otras casas salesianas de Argentina Norte y adultos de la Obra Salesiana de Corrientes que colaboraron en la logística, ayudaron a vivir hermosas y bendecidas jornadas en seis sedes de oratorios: tanto en el Centro Educativo Pastoral Domingo y Laura como en otras cinco comunidades aledañas, en la zona sur de la capital correntina.

El lema que animó esta edición especial fue “Una década en las calles”, haciendo memoria agradecida del camino recorrido, de quienes iniciaron la propuesta y de todas aquellas personas que se fueron sumando, enriqueciéndola hasta lo que es hoy día.

Como en cada año, las primeras jornadas fueron dedicadas especialmente a los animadores: a encontrarse, conocerse e ir armando los grupos para cada oratorio. Se compartieron espacios de formación y de reflexión, así como las misas en honor a Laura Vicuña (el 22) y San Francisco de Sales (el 25). Ya desde el 26 y hasta el 30, se llevaron a cabo las actividades con los oratorianos, con juegos, espacios didácticos, catequesis y merienda. Al regreso de cada oratorio, los jóvenes continuaron con diferentes propuestas de integración, evaluación y planificación, además de espacios celebrativos.

Paz Meana, quien formó parte del equipo que llevó adelante el Patio Bosco 2026, nos comentó su alegría tras esta edición tan especial: “lo viví con mucho amor, acompañando desde donde hiciera falta. Ese servicio me permitió recorrer los oratorios y ver cómo cada animador supo convertirse en ese Jesús amigo, siempre presente e incondicional. Muy agradecida de ser parte de esta historia y de mi querida comunidad Domingo y Laura”.

Cada 30 de enero ya es una tradición que la imagen de María Auxiliadora recorra los oratorios. Este año, además, este momento fue seguido a través del streaming del Patio Bosco, disponible en el canal de YouTube @PatioBoscoCtes, donde animadores repasaron los 10 años y compartieron testimonios y anécdotas.

La previa a la fiesta de Don Bosco fue un arroz con pollo comunitario y contó con la animación de la banda salesiana Faremo Metá, que también acompañó el Patio Bosco en anteriores ediciones con sus canciones (2016, 2017, 2019 y 2020).

La experiencia también dejó huella a nivel personal y formativo. Francisco Balmaceda lo sintetizó desde lo vivido en estos días: “El Patio Bosco fue una experiencia muy enriquecedora para mi formación no solo como animador sino como persona”. En esa clave, subrayó el modo en que el Patio Bosco ayuda a llevar la fe a lo cotidiano: “Una vivencia que me ayudo a encontrar y transmitir a Cristo, no sólo en los barrios sino en el día a día”. Y cerró con gratitud por una propuesta que, año tras año, renueva el corazón: “Doy gracias a Dios por permitirme vivir esta experiencia que año tras año me nutre y me hace mas humano”.

El 31, se realizó la convivencia de animadores en la Casa Pío XI y por la noche finalizó con la celebración eucarística por Don Bosco.

Damos gracias a Dios por estos días compartidos y por la entrega de cada animador y cada voluntario que hizo posible esta 10ª edición. Que María Auxiliadora y Don Bosco sigan acompañando este camino, para que el patio siga siendo casa para tantos chicos, chicas y jóvenes.