En la Casa Salesiana Ceferino Namuncurá de Las Heras, Mendoza, cada enero el patio vuelve a latir con la alegría, el servicio y el carisma de Don Bosco. Este año, el Oratorio de Verano se desarrolló del 19 al 31 de enero, regalando a chicos, chicas y animadores dos semanas de encuentros, juegos y vida compartida.

Durante esos días se vivieron múltiples propuestas que animaron cada jornada en un gran clima de comunidad: talleres de comedia musical, espacios deportivos y salidas a la pileta fueron algunas de las actividades realizadas en el Cefe. 

Cada tarde estuvo marcada por las risas de los chicos, la entrega generosa de los animadores y ese clima tan propio del oratorio, donde el patio se convierte en casa, escuela, parroquia y lugar de encuentro. Allí, todos se sienten parte de una gran familia que aprende a compartir, a cuidarse y a crecer juntos.

Esa experiencia también dejó huella en los jóvenes animadores. Tina nos compartió: “Estas dos semanas le sirvieron a cada joven animador para sentir más cerca a Dios y así cumplir cada vez más el sueño de Don Bosco: un patio donde se juega, se comparte, se reza y se aprende a amar”.

En su testimonio, Tina destacó especialmente el compromiso asumido por cada animador: “El compromiso y la entrega de cada joven animador fue un verdadero testimonio de amor: con paciencia, alegría y responsabilidad supieron acompañar a cada chico, siendo presencia, escucha y abrazo”. 

Por su parte, Gabriel subrayó el sentido profundo de esta propuesta oratoriana, vivida desde el carisma salesiano:“Con el espíritu de Don Bosco, seguimos apostando por una vida entregada, por acompañar a cada pibe en las actividades, por escuchar y amar como Jesús nos enseñó. Porque cuando el Evangelio se vive con alegría, la santidad deja de ser un ideal y se vuelve camino”.

Felicitamos a la comunidad salesiana de Las Heras por sostener y animar esta propuesta, y agradecemos especialmente a cada niño por su alegría, a cada joven animador por su compromiso generoso y a las familias por confiar y acompañar este espacio que sigue haciendo realidad, hoy, el sueño de Don Bosco.