Chepalo, una familia que crece

Las chicas del movimiento chepalista de Rosario y Concepción realizaron sus campamentos de verano para agradecer lo recibido y dar inicio a unas merecidas vacaciones.

Los movimientos juveniles que enmarcan sus actividades dentro del patio salesiano suelen “cerrar el año” con algunos momentos especiales. Para ello, las chicas de CHEPALO organizaron campamentos a nivel local durante el último mes de 2022.

Por un lado, 20 jóvenes de Concepción del Uruguay fueron al camping Supeh del 19 al 21 de diciembre, “con el objetivo de compartir un momento juntas para cerrar el año, poder pensar las cosas que vivimos, divertirnos y disfrutar un poco”, según las palabras de una animadora.

El grupo rosarino, de 15 participantes, tuvo su campamento en Roldán. El 10 y 11 de diciembre dedicaron su tiempo al juego, al compartir y además tuvieron pequeños momentos formativos.

Las participantes destacaron que estas experiencias sirven para “crecer como familia” y empezar a encontrar el camino marcado por Mamá María. Aquí les compartimos algunas resonancias:


“Es muy lindo poder compartir con todas las chicas esta familia que somos y seguimos construyendo, una familia llena de ayuda y compañía para la otra, queremos que ese calor maternal de María se sienta cada día más y nos acompañe en nuestro patio. Fue una hermosa experiencia para poder terminar el lindo año chepalista que tuvimos en el 2022 y también para proyectar y pensar un poco sobre lo que queremos para el 2023.

Fue un muy lindo año y no me queda más que agradecer a todas las chicas que hacen posible todo lo que somos porque cada una compone un lugar necesario para seguir creciendo y para ser el chepalo que queremos ser”.


“Desde el equipo de animación, quisimos que el eje sea el Adviento y la espera de Maria al nacimiento de su hijo. Pero también realizamos juegos con agua, nocturnos y demás para dar un cierre entretenido al 2022! Fueron dos días donde todas disfrutamos mucho”.

«Chepalo es ese lugar donde me siento en casa, donde me muestro tal cual soy, es ese grupo en el que encuentro la ayuda, el compañerismo, la amistad y la familiaridad que necesito. Somos una familia que cada viernes crece un poco más y aprende cosas nuevas. Siempre que nos encontramos en el patio, salen muchas risas, mates, oraciones, alegrías, gritos, juegos y más».