Los exploradores de la Zona Centro vivieron un tiempo de Dios y reflexión entre el 30 de agosto y el 1º de septiembre.

 

Por: Ivo Benetti

 

Desde el viernes 30 de agosto al domingo 1 de septiembre se realizó, en la casa Domingo Savio (Cba Capital), la experiencia “Tiempo de Dios y Reflexión” (TDR) para la zona centro de la Región Norte de los Exploradores Argentinos de Don Bosco.

Participaron más de 20 jóvenes de los batallones 11, 57, 95 y la Escuadra 13 María Mazzarello. Bajo el lema «Decirte si hasta el final», los jóvenes vivieron un fin de semana en clima de reflexión y de acercamiento a Dios.

 

La Experiencia del TDR estuvo animada por el equipo de la zona centro, quienes prepararon actividades de reflexión personal, con el objetivo que cada uno de los jóvenes se encontrara consigo mismo y pensaran cómo vivían en su vida cotidiana y su participación dentro del batallón. Además hubo acompañamientos especiales y testimonios que ayudaron y sacaron dudas a los distintos chicos.

 

 

Las experiencias religiosas que van atravesando en su formación los Exploradores de Don Bosco tienen en sí, la esencia de un retiro espiritual. En este caso se ofrecieron cinco momentos, en los que se trabajaron diferentes tipos de conceptos: Conocerse para preguntarse qué es ser sol; trabajar las realidades que vemos en los jóvenes en la sociedad; un momento personal para pensar el proyecto de vida; distintos testimonios y por último revivir la promesa como Explorador para pensar una futura frase de reafirmación.

 



 

Sofía Romero, sol y parte del equipo organizador expresó que:

«El TDR fue preparado con el objetivo de brindar a los Baqueanos y Antorchas un encuentro con Dios, en el que pudiesen pensarse y proyectarse como Soles en su grupo de pertenencia y también en la sociedad de hoy, que tanto necesita de nuestro servicio”.

 


 

Por otro lado Ivo Benetti, animador del Batallón 11 y participante de la experiencia recalcó que el TDR fue en un “momento justo» en su vida, donde pudo abordar temas muy profundos, conocerse más, conectarse con Dios y volver a reconocerlo como amigo y acompañante en su camino.



 

Luego de 3 días intensos de encuentro con Dios, este grupo de jóvenes continúa su formación y su camino hacia la reafirmación de su promesa de estar “Siempre Listo” para servir a cada uno de sus hermanos, en comunidad y al estilo Cristiano y exploradoril.