Movida por la esperanza, la Familia Salesiana encuentra en las palabras del Rector Mayor una excusa para recordar que este es un valor fundamental en nuestra historia. Decía el mismo Don Bosco: «Confíen en María Auxiliadora y verán lo que son los milagros». Así, con la misma confianza se entregó a la Providencia en cada una de las tareas que emprendió, aún en contextos difíciles.
Hoy, la invitación sigue girando en torno a la confianza del discípulo que espera en el Señor. Nuestras comunidades deben responder a este llamado, a este clamor de aquellos que han perdido la fe y volver a encender una luz en lugares oscuros, nublados por el desánimo y la incredulidad.
Esta esperanza es la misma que nos mueve a actuar en pos de los hermanos que nos necesitan, es la que motiva las ganas de encontrarnos y ser con otros. Por eso, es el valor que debemos testimoniar a través de las palabras y las obras.