Guatemala. Todavía resuena las palabras de Juan Cagliero en Valdocco, cuando Don Bosco le propuso que se quedase para fundar una congregación. Cagliero, pensativo, iba de un lado a otro, sin saber qué responder. “Después de pensarlo, Cagliero – escribe Lemoyne – soltó una frase: fraile o no, yo me quedo con Don Bosco”. Los salesianos no son solo sacerdotes. Los salesianos o son Salesianos Sacerdotes o Salesianos Coadjutores.

Quienes conocen a los Salesianos acostumbran referirse como los “padres salesianos”. Tal vez se sorprenderían si supieran que los “padres” son una parte de la congregación salesiana. Que existe otra parte, formada por laicos no sacerdotes, pero sí plenamente salesianos, con la profesión religiosa como la de los sacerdotes.

El salesiano coadjutor es otra de las genialidades de Don Bosco. Don Bosco tenía el arte de “hacerse ayudar”. De entre sus mismos numerosos muchachos escogía a los más capaces para asignarles tareas de responsabilidad en aquel universo juvenil. Pero la mayoría de esos generosos colaboradores iban y venían. Don Bosco necesitaba gente más comprometida. Así comenzó a cultivar un grupo colaboradores jóvenes y les propuso formar con ellos una congregación religiosa: los salesianos.

En su tiempo, el hábito religioso era indispensable para todo religioso, sacerdote o lego. Don Bosco se atrevió a integrar en su naciente congregación a “salesianos en mangas de camisa”, sin hábito ni signos externos.

El salesiano coadjutor nació así: un laico consagrado con votos religiosos, dedicado a la educación de los jóvenes más pobres, atendiendo toda clase de servicios que el proyecto salesiano demandaba: maestros, técnicos, administradores, etc.

En Latinoamérica nace la idea el año 1990 de crear un Centro Regional de Formación para el Salesiano Coadjutor (CRESCO). En la reunión de Inspectores de Fusagasugá, Colombia el año 1992 se aprueba el proyecto y se opta por construir la casa en San Salvador. El P. Egidio Viganó, Rector Mayor, visitó las obras iniciadas. Y el año 1994 se dio inicio a esta gran experiencia salesiana.

En estos 22 años desde el año de 1994, en el CRESCO recibieron formación específica como Salesianos coadjutores 136 hermanos y les han acompañado en su experiencia 19 formadores.

La Congregación Salesiana, sigue aventurándose por esta vocación Salesiana, netamente salido del corazón de Don Bosco.

FUENTE: ANS

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