El próximo 15 de agosto, la Residencia Universitaria Salesiana (R.U.S.) celebrará sus 70 años de vida institucional, un camino marcado por el acompañamiento, la formación y el espíritu de familia que caracteriza al carisma salesiano.

Fundada en 1956 por la Congregación Salesiana, la R.U.S. nació como respuesta a una necesidad concreta: brindar un hogar a jóvenes de distintas provincias que llegaban a Córdoba para realizar sus estudios universitarios, ofreciendo no solo alojamiento, sino también un espacio de contención, acompañamiento y crecimiento humano y espiritual.

A lo largo de estas siete décadas, la Residencia se convirtió en mucho más que un lugar para vivir. Fue una verdadera casa, una familia y un ámbito donde miles de jóvenes encontraron apoyo para transitar una etapa decisiva de sus vidas, guiados por el espíritu educativo de Don Bosco.

En sus inicios tuvo como director al Padre Tercilio Gambino, luego durante la dirección del Padre Juan Carlos Merino, quien estuvo al frente de la institución durante 40 años (1956-1996), la Residencia experimentó un importante crecimiento, llegando a contar con doce casas distribuidas en el corazón del barrio Alberdi.

Entre 1997 y 2002, la dirección estuvo a cargo del Padre Juan Carlos Cruz, cuya historia refleja el espíritu de la institución: llegó desde San Rafael (Mendoza) como residente para estudiar Ingeniería Aeronáutica y, tras finalizar su carrera, descubrió su vocación salesiana, convirtiéndose en sacerdote y, posteriormente, en director de la misma casa que lo había recibido años antes.

Actualmente, la Residencia funciona en dos casas ubicadas en 27 de Abril 950 y 958, donde cerca de medio centenar de jóvenes universitarios encuentran un hogar mientras cursan sus estudios en Córdoba.

En la actualidad, la dirección está a cargo del Hermano Coadjutor Nelson Manucci, quien cuenta con 44 años de vida religiosa y continúa sosteniendo esta obra con un profundo espíritu salesiano, acompañando a cada residente con cercanía, escucha y dedicación.

A 70 años de su nacimiento, la Residencia Universitaria Salesiana celebra una historia construida sobre la presencia, el acompañamiento y la confianza en los jóvenes, renovando el compromiso de seguir siendo una casa que recibe, acompaña y ayuda a crecer.