En el marco de los festejos a María Auxiliadora, la Parroquia María Auxiliadora y el Museo Salesiano Padre Sciullo de la Obra Salesiana de Formosa realizaron la segunda edición de la bicicleteada peregrina al Oasis de María Auxiliadora, ubicado a 30 kilómetros de la ciudad capital, en la localidad de Tatané.

Con la concentración de los participantes en la emblemática cruz del acceso sur de la ciudad. Allí, el P. Carlos Bosio SDB, director de la Obra Salesiana de Formosa, impartió la bendición y el envío a los más de 100 biciperegrinos que emprendieron el camino para encontrarse con María Auxiliadora a través de esta experiencia de fe, esfuerzo y fraternidad.

A la propuesta se sumaron integrantes del grupo Ciclo Peregrinos del Vía Crucis Formoseño, perteneciente a la diócesis de Formosa, miembros de Ciclo Amigos y vecinos de distintos barrios de la ciudad, que quisieron ser parte de esta significativa travesía espiritual.

Uno de los aspectos más emotivos de la jornada fue la presencia de numerosas familias, entre ellas dos niños de apenas 6 y 9 años que realizaron el recorrido junto a sus padres, dando un testimonio de fe compartida entre generaciones.

Como signo de cercanía y acompañamiento pastoral, el P. Carlos Bosio, recorrió la totalidad del trayecto en una bicicleta de 1972 que perteneció al segundo obispo de Formosa, Mons. Dante Sandrelli. Pedaleó junto a los peregrinos tanto en la ida como en el regreso, compartiendo el esfuerzo y la alegría del camino.

En la llegada al Oasis de María Auxiliadora la comunidad de Santa Teresita de Tatané, perteneciente a la Parroquia San Francisco de Laishí, recibió a los peregrinos con cocido con leche y tortas fritas. Tras un breve descanso, se celebró la Santa Misa, presidida por el Director de la Casa. 

Muchas personas que no pudieron realizar el recorrido en bicicleta también participaron de la peregrinación trasladándose en vehículos particulares, sumándose así a la celebración comunitaria.

La jornada concluyó nuevamente en la cruz del acceso sur de la ciudad con un momento de acción de gracias por lo vivido y por el acompañamiento de las instituciones que garantizaron la seguridad de los participantes: Gendarmería Nacional, la Policía de la Provincia de Formosa, el SIPEC del Ministerio de Desarrollo Humano y Vialidad Nacional.

Esta peregrinación volvió a convertirse en una expresión de fe, devoción y fraternidad que reunió a la comunidad salesiana y a numerosos fieles en torno a la Madre de Jesús.

Damos gracias a Dios, Señor de la Historia, por esta nueva oportunidad de compartir el camino, fortalecer los lazos comunitarios y renovar la confianza en María Auxiliadora.