Volver a dar el Sí

May 2, 2017

Buenos Aires. Del 29 abril al 1 de mayo se realizó en Ferré la Remonta Mallinista para celebrar los 50 años de la creación del Movimiento. Participaron jóvenes de Funes, Rosario, Santa Fé, Paraná, Ferré y Concepción del Uruguay, acompañados por padres de diferentes centros Mallinistas.

Este movimiento fue fundado por el Sacerdote Aldo Pérez en el año 1967 como respuesta a un interrogante en donde veía que los jóvenes se lastimaban entre ellos, en donde la violencia física era lo más presente. Es así que decide llevar a estos jóvenes a un retiro, alejado de la ciudad para que puedan encontrarse con Dios y con ellos mismos. Es así que surge “Mallín” que significa “manantial que resurge entre las piedras”. Para estos jóvenes significó un resurgir entre las piedras, dando vida a su alrededor.
La Remonta fue volver a RE ENCONTRARSE con CRISTO vivo. Es un volver a reafirmar el SÍ, un volver a entregar la Barca y reavivar el fuego que uno lleva dentro. Un volver a empezar.

Por Jesica Tagliani

La visita del Papa a nuestro país nos llena de expectativa y renueva las ganas de ponernos en movimiento. En este tiempo de preparación y espera, sus palabras cobran una vigencia especial para interpelar el presente y encender los corazones de nuestras comunidades y juventudes.

Tiempo atrás, dirigiéndose a los jóvenes, el Santo Padre dejaba unas palabras contundente a las nuevas generaciones: “No tengan miedo, sean brotes de paz allí donde crece la semilla del odio y el resentimiento; sean tejedores de unidad allí donde prevalecen la polarización y la enemistad; sean la voz de quienes no tienen voz para pedir justicia y dignidad; sean luz y sal allí donde se está apagando la llama de la fe y el gusto por la vida. No desistan si alguien no los entiende”.

De cara a su llegada a la Argentina, este llamado a ser “brotes de paz” encuentra un cauce natural en el carisma salesiano que se traduce en la amorevolezza: esa cercanía y amor concreto que los jóvenes necesitan sentir y percibir. En nuestros patios, escuelas y oratorios aprendemos cotidianamente que el otro jamás es un extraño ni un enemigo, sino un hermano. Redescubrir la fraternidad es la manera concreta con la que, desde las enseñanzas de Don Bosco, respondemos a su invitación para devolverle al mundo la alegría y la dignidad.

Ante esta visita que se acerca, la propuesta ya está en marcha: ¿En qué lugar, desde lo cotidiano, podés ser brote de paz?