¡Vengan y vean!: Experiencias vocacionales en Santiago del Estero y Funes

Jun 4, 2025

Durante el mes de mayo se llevaron a cabo dos encuentros de la experiencia vocacional “¡Vengan y vean!”, una propuesta destinada a jóvenes que buscan profundizar su relación con Jesús y discernir su camino de vida desde la espiritualidad salesiana.

La experiencia ofreció a los participantes una oportunidad concreta y significativa de encuentro con Jesús, quien sigue llamando a seguirlo por el camino de la alegría y el servicio. A través de espacios de oración, reflexión personal y comunitaria, los jóvenes pudieron mirar su historia, reconocer la presencia de Dios en ella y abrirse al futuro con esperanza.

El primer encuentro se realizó del 16 al 18 de mayo en la Casa Salesiana de Santiago del Estero, con la participación de 17 jóvenes provenientes de las casas salesianas del NOA y Cuyo.

El segundo encuentro tuvo lugar del 30 de mayo al 1 de junio en la Casa Salesiana de Funes, con la participación de 12 jóvenes del Litoral y del NEA.

Además de los momentos de reflexión, se vivieron espacios fraternos que fortalecieron los lazos de amistad y el espíritu de familia salesiana.

Damos gracias a Dios por estas instancias de acompañamiento y pedimos que siga fortaleciendo en cada uno el deseo de seguirlo con generosidad.

La visita del Papa a nuestro país nos llena de expectativa y renueva las ganas de ponernos en movimiento. En este tiempo de preparación y espera, sus palabras cobran una vigencia especial para interpelar el presente y encender los corazones de nuestras comunidades y juventudes.

Tiempo atrás, dirigiéndose a los jóvenes, el Santo Padre dejaba unas palabras contundente a las nuevas generaciones: “No tengan miedo, sean brotes de paz allí donde crece la semilla del odio y el resentimiento; sean tejedores de unidad allí donde prevalecen la polarización y la enemistad; sean la voz de quienes no tienen voz para pedir justicia y dignidad; sean luz y sal allí donde se está apagando la llama de la fe y el gusto por la vida. No desistan si alguien no los entiende”.

De cara a su llegada a la Argentina, este llamado a ser “brotes de paz” encuentra un cauce natural en el carisma salesiano que se traduce en la amorevolezza: esa cercanía y amor concreto que los jóvenes necesitan sentir y percibir. En nuestros patios, escuelas y oratorios aprendemos cotidianamente que el otro jamás es un extraño ni un enemigo, sino un hermano. Redescubrir la fraternidad es la manera concreta con la que, desde las enseñanzas de Don Bosco, respondemos a su invitación para devolverle al mundo la alegría y la dignidad.

Ante esta visita que se acerca, la propuesta ya está en marcha: ¿En qué lugar, desde lo cotidiano, podés ser brote de paz?