Un sí definitivo al servicio de los jóvenes

May 8, 2026

La Vicaría del Sagrado Corazón, Rosario, Argentina, fue sede de la Profesión Perpetua del hermano Mariano Morales SDB. Un paso marcado por la fe, el compromiso y la entrega de la vida al servicio de Dios y de las y los jóvenes.

La celebración fue presidida por el padre inspector Julio Boffelli SDB, quien destacó el valor del llamado vocacional y el testimonio de quienes responden al proyecto de Dios: “Muchas gracias por este paso. Tu ‘sí’ es un testimonio para la comunidad”.

Además, invitó a los presentes a “reencender el corazón en el encuentro con Jesús, para que siga ardiendo aun cuando las cosas se hagan cuesta arriba. Cuando el corazón está en Jesús, nos impulsa”. Y concluyó expresando: “Que los jóvenes sean siempre el centro de nuestro caminar y nuestras decisiones”.

Por su parte, el hermano Mariano Morales compartió palabras de agradecimiento por el camino recorrido y por todas las personas que lo acompañaron en su proceso vocacional.

La celebración contó con el acompañamiento de familiares, amigos, salesianos consagrados, animadores y miembros de la comunidad. La presencia de tantos hermanos y hermanas se convirtió en un signo de fraternidad, comunión y alegría.

Ver a Mariano pronunciar este “sí” definitivo renueva la esperanza de la comunidad salesiana y recuerda la importancia de seguir construyendo vínculos desde el amor, la solidaridad y la fe compartida. Gracias, Mariano, por tu testimonio y por entregar la vida desde el servicio y la fe.

La visita del Papa a nuestro país nos llena de expectativa y renueva las ganas de ponernos en movimiento. En este tiempo de preparación y espera, sus palabras cobran una vigencia especial para interpelar el presente y encender los corazones de nuestras comunidades y juventudes.

Tiempo atrás, dirigiéndose a los jóvenes, el Santo Padre dejaba unas palabras contundente a las nuevas generaciones: “No tengan miedo, sean brotes de paz allí donde crece la semilla del odio y el resentimiento; sean tejedores de unidad allí donde prevalecen la polarización y la enemistad; sean la voz de quienes no tienen voz para pedir justicia y dignidad; sean luz y sal allí donde se está apagando la llama de la fe y el gusto por la vida. No desistan si alguien no los entiende”.

De cara a su llegada a la Argentina, este llamado a ser “brotes de paz” encuentra un cauce natural en el carisma salesiano que se traduce en la amorevolezza: esa cercanía y amor concreto que los jóvenes necesitan sentir y percibir. En nuestros patios, escuelas y oratorios aprendemos cotidianamente que el otro jamás es un extraño ni un enemigo, sino un hermano. Redescubrir la fraternidad es la manera concreta con la que, desde las enseñanzas de Don Bosco, respondemos a su invitación para devolverle al mundo la alegría y la dignidad.

Ante esta visita que se acerca, la propuesta ya está en marcha: ¿En qué lugar, desde lo cotidiano, podés ser brote de paz?