Un nuevo destino, una nueva misión

Sep 23, 2026

Un nuevo horizonte misionero se abre para el Hermano Isaac Aguilera Rebolledo SDB, quien ha sido destinado a llevar el carisma de Don Bosco a Cabo Verde. En representación de la Inspectoría Argentina Norte (ARN), el Hno. Isaac asume este llamado de disponibilidad total para entregar su vida a la misión «ad gentes, ad exteros y ad vitam».

Desde el 11 de septiembre, Isaac se encuentra en Roma participando del Curso Germoglio 2026, un itinerario de formación, orientación y discernimiento de cinco semanas diseñado para preparar a los nuevos misioneros salesianos antes de su partida.

Promovido por el sector para las Misiones de los Salesianos de Don Bosco, el Curso Germoglio se articula en cuatro sedes, cada una vinculada a una fase específica del itinerario formativo: la Comunidad Ceferino Namuncurá en Roma (11-19 de septiembre), el Colle Don Bosco (19 de septiembre-12 de octubre), Mornese (12-14 de octubre) y finalmente Valdocco (14-18 de octubre), donde el curso se cerrará con la celebración de envío presidida por el Rector Mayor, padre Fabio Attard. Luego de la celebracion el Hno. Isaac emprenderá viaje para comenzar su labor pastoral en Cabo Verde.

Como familia salesiana, acompañamos con afecto al Hermano Isaac en este tiempo de preparación, escucha y discernimiento. Nos unimos en oración por él y por cada uno de los misioneros que asumen este llamado, pidiendo a María Auxiliadora que guíe e ilumine sus pasos en esta hermosa misión.

La visita del Papa a nuestro país nos llena de expectativa y renueva las ganas de ponernos en movimiento. En este tiempo de preparación y espera, sus palabras cobran una vigencia especial para interpelar el presente y encender los corazones de nuestras comunidades y juventudes.

Tiempo atrás, dirigiéndose a los jóvenes, el Santo Padre dejaba unas palabras contundente a las nuevas generaciones: “No tengan miedo, sean brotes de paz allí donde crece la semilla del odio y el resentimiento; sean tejedores de unidad allí donde prevalecen la polarización y la enemistad; sean la voz de quienes no tienen voz para pedir justicia y dignidad; sean luz y sal allí donde se está apagando la llama de la fe y el gusto por la vida. No desistan si alguien no los entiende”.

De cara a su llegada a la Argentina, este llamado a ser “brotes de paz” encuentra un cauce natural en el carisma salesiano que se traduce en la amorevolezza: esa cercanía y amor concreto que los jóvenes necesitan sentir y percibir. En nuestros patios, escuelas y oratorios aprendemos cotidianamente que el otro jamás es un extraño ni un enemigo, sino un hermano. Redescubrir la fraternidad es la manera concreta con la que, desde las enseñanzas de Don Bosco, respondemos a su invitación para devolverle al mundo la alegría y la dignidad.

Ante esta visita que se acerca, la propuesta ya está en marcha: ¿En qué lugar, desde lo cotidiano, podés ser brote de paz?