Se realizó el conversatorio “Más oportunidades que penas, una mirada salesiana sobre la ley de baja de imputabilida

Abr 15, 2026

El pasado jueves 9 de abril se llevó a cabo el conversatorio “Más oportunidades que penas, una mirada salesiana sobre la ley de baja de imputabilidad”. El encuentro se constituyó como un espacio necesario para reflexionar, con espíritu crítico y profundamente carismático, sobre las implicancias de la reciente reforma de la Ley Penal Juvenil (Ley 27.801).

El eje central del debate giró en torno a los cambios impulsados por esta reforma, que establece como punto crítico la baja de la edad de imputabilidad a los 14 años para delitos tipificados en el Código Penal. Ante este escenario, la comunidad se reunió para analizar cómo estas medidas afectan directamente las trayectorias de vida de los jóvenes más vulnerables.

Distintos expositores ofrecieron un abordaje multidisciplinar, aportando miradas desde lo pastoral, lo social y lo jurídico. Disertaron Mariano Bressan sdb, Federico Salmeron sdb, Victor Barcos y Viviana Noe.

La organización del conversatorio estuvo a cargo del Equipo inspectorial de Obras y Servicios para jóvenes en situación de vulnerabilidad y exclusión (ARN).

Agradecemos profundamente a todos los que hicieron posible este espacio de diálogo y reflexión. Este encuentro reafirma nuestra misión como Familia Salesiana: seguir trabajando incansablemente para que los jóvenes más vulnerables encuentren en nuestra sociedad más oportunidades que penas.

Podés revivirlo en YouTube: https://www.youtube.com/watch?v=jBqlg8U4_1A 

 

La visita del Papa a nuestro país nos llena de expectativa y renueva las ganas de ponernos en movimiento. En este tiempo de preparación y espera, sus palabras cobran una vigencia especial para interpelar el presente y encender los corazones de nuestras comunidades y juventudes.

Tiempo atrás, dirigiéndose a los jóvenes, el Santo Padre dejaba unas palabras contundente a las nuevas generaciones: “No tengan miedo, sean brotes de paz allí donde crece la semilla del odio y el resentimiento; sean tejedores de unidad allí donde prevalecen la polarización y la enemistad; sean la voz de quienes no tienen voz para pedir justicia y dignidad; sean luz y sal allí donde se está apagando la llama de la fe y el gusto por la vida. No desistan si alguien no los entiende”.

De cara a su llegada a la Argentina, este llamado a ser “brotes de paz” encuentra un cauce natural en el carisma salesiano que se traduce en la amorevolezza: esa cercanía y amor concreto que los jóvenes necesitan sentir y percibir. En nuestros patios, escuelas y oratorios aprendemos cotidianamente que el otro jamás es un extraño ni un enemigo, sino un hermano. Redescubrir la fraternidad es la manera concreta con la que, desde las enseñanzas de Don Bosco, respondemos a su invitación para devolverle al mundo la alegría y la dignidad.

Ante esta visita que se acerca, la propuesta ya está en marcha: ¿En qué lugar, desde lo cotidiano, podés ser brote de paz?