Santiago del Estero: 30 años con vos

Jun 27, 2019

La casa salesiana Don Bosco cumple 30 años de labor educativa entre los jóvenes.

 

El oratorio es el lugar que recibe y acoge, el patio donde se juega, se reza, se aprende y se comparte la vida. El próximo domingo, los jóvenes santiagueños celebrarán el 30º Aniversario del Oratorio Don Bosco.

Bajo el lema «30 años con vos» la obra salesiana festeja y agradece tres décadas de vida en la provincia de Santiago del Estero. El espacio central será la Misa en acción de gracias que se celebrará el próximo domingo 30 de junio.

 

En diálogo con medios locales, el P. Alejandro Jorrat manifestó que desde un primer momento, el objetivo fue «buscar la promoción integral de los jóvenes, en especial de los más pobres». Por este motivo, la obra cuenta con espacios y personas que acompañan el crecimiento de los chicos en sus distintas facetas:

 

Los programas «Jóvenes Campesinos» y «Tejiendo lazos» responden a proyectos impulsados por la OPDI (Oficina de Planificación y Desarrollo Inspectorial). El primero se trata de una residencia para jóvenes del interior provincial que encuentran dificultades para costear el traslado hacia la capital, único lugar donde pueden realizar sus estudios secundarios. El segundo caso, es un programa de prevención de adicciones por medio de talleres socio-educativos que funciona de lunes a viernes.

Funciona además el Centro de Educación Básica para Adultos Nº 146, de lunes a viernes por la mañana.

Los fines de semana, el Movimiento Juvenil Salesiano (MJS) ofrece actividades en sus diferentes grupos (Mallín, Catequesis, Batallón de Exploradores).

 

 

La comunidad salesiana llegó a esta provincia en el marco de las conmemoraciones por el Centenario del fallecimiento de San Juan Bosco (1988) y desde entonces acompañó a miles de jóvenes a lo largo de los años. En total, más de 350 jóvenes conforman hoy la Familia del Oratorio en Santiago. 

 

Fuente: Radio Nacional

La visita del Papa a nuestro país nos llena de expectativa y renueva las ganas de ponernos en movimiento. En este tiempo de preparación y espera, sus palabras cobran una vigencia especial para interpelar el presente y encender los corazones de nuestras comunidades y juventudes.

Tiempo atrás, dirigiéndose a los jóvenes, el Santo Padre dejaba unas palabras contundente a las nuevas generaciones: “No tengan miedo, sean brotes de paz allí donde crece la semilla del odio y el resentimiento; sean tejedores de unidad allí donde prevalecen la polarización y la enemistad; sean la voz de quienes no tienen voz para pedir justicia y dignidad; sean luz y sal allí donde se está apagando la llama de la fe y el gusto por la vida. No desistan si alguien no los entiende”.

De cara a su llegada a la Argentina, este llamado a ser “brotes de paz” encuentra un cauce natural en el carisma salesiano que se traduce en la amorevolezza: esa cercanía y amor concreto que los jóvenes necesitan sentir y percibir. En nuestros patios, escuelas y oratorios aprendemos cotidianamente que el otro jamás es un extraño ni un enemigo, sino un hermano. Redescubrir la fraternidad es la manera concreta con la que, desde las enseñanzas de Don Bosco, respondemos a su invitación para devolverle al mundo la alegría y la dignidad.

Ante esta visita que se acerca, la propuesta ya está en marcha: ¿En qué lugar, desde lo cotidiano, podés ser brote de paz?