San Nicolás celebró los 150 años de la primera expedición misionera salesiana: “Donde todo comenzó”

Nov 13, 2025

Los días 6, 7 y 8 de noviembre, la comunidad salesiana de San Nicolás de los Arroyos celebró con profunda alegría los 150 años de la Primera Expedición Misionera Salesiana, bajo el lema “Donde todo comenzó”.

El aniversario recordó la gesta misionera iniciada en 1875, cuando diez salesianos enviados por Don Bosco llegaron a Buenos Aires para evangelizar la Patagonia y educar a los jóvenes más pobres. Siete de ellos se establecieron en San Nicolás de los Arroyos, donde fundaron el primer colegio salesiano de América, dando origen a la primera casa salesiana del continente.

Por eso, para la comunidad nicoleña este aniversario tuvo un significado especial: San Nicolás es el punto de partida de la obra salesiana en la Argentina y en toda América, el lugar donde comenzó un sueño que continúa transformando la vida de miles de jóvenes a través de la educación, la fe y el acompañamiento salesiano.

Festejos, memoria y comunidad

Las celebraciones comenzaron el jueves 6 de noviembre cuando se llevó a cabo la Caminata Salesiana, que partió desde el Batallón de San Nicolás hasta el actual edificio del Colegio Don Bosco. Durante el recorrido, cientos de estudiantes, docentes y miembros de la comunidad revivieron el espíritu misionero de los primeros salesianos.

La jornada continuó con el acto formal de apertura, que incluyó el descubrimiento y bendición de una placa conmemorativa, y una Misa de acción de gracias. El encuentro concluyó con un momento fraterno compartido en el patio del colegio.

El viernes 7 estaba prevista la tradicional Kermesse Salesiana, pensada como encuentro familiar de los niveles Inicial y Primario, pero debió reprogramarse por cuestiones climáticas para el viernes 14 de noviembre

Por último, el sábado 8 de noviembre se vivió el Reencuentro Salesiano, una caminata que unió distintas comunidades de la ciudad. La procesión comenzó en la Capilla Nuestra Señora de Fátima, pasó por la Capilla San Isidro Labrador y culminó en la Parroquia María Auxiliadora, donde se celebró la Misa del Reencuentro con toda la Familia Salesiana nicoleña. La celebración fue presidida por el Vicario Inspectorial, P. Carlos Romero SDB; el Ecónomo inspectorial, P. Roberto Camusso SDB y el director de la Casa Salesiana en San Nicolás de los Arroyos, P. Juan Pablo Albeiro SDB.  La jornada concluyó con una cantata a Don Bosco y una cena comunitaria, en un ambiente de alegría y espíritu de familia.

El 150° aniversario fue declarado de Interés Municipal por el Poder Ejecutivo y por el Honorable Concejo Deliberante de San Nicolás, destacando la relevancia histórica y social de la presencia salesiana en la identidad local.

Como Inspectoría Salesiana Argentina Norte, agradecemos y felicitamos a la comunidad salesiana de San Nicolás por hacer memoria viva de la primera expedición misionera y por continuar animando, desde el lugar donde todo comenzó, el carisma de Don Bosco al servicio de los jóvenes

 

La visita del Papa a nuestro país nos llena de expectativa y renueva las ganas de ponernos en movimiento. En este tiempo de preparación y espera, sus palabras cobran una vigencia especial para interpelar el presente y encender los corazones de nuestras comunidades y juventudes.

Tiempo atrás, dirigiéndose a los jóvenes, el Santo Padre dejaba unas palabras contundente a las nuevas generaciones: “No tengan miedo, sean brotes de paz allí donde crece la semilla del odio y el resentimiento; sean tejedores de unidad allí donde prevalecen la polarización y la enemistad; sean la voz de quienes no tienen voz para pedir justicia y dignidad; sean luz y sal allí donde se está apagando la llama de la fe y el gusto por la vida. No desistan si alguien no los entiende”.

De cara a su llegada a la Argentina, este llamado a ser “brotes de paz” encuentra un cauce natural en el carisma salesiano que se traduce en la amorevolezza: esa cercanía y amor concreto que los jóvenes necesitan sentir y percibir. En nuestros patios, escuelas y oratorios aprendemos cotidianamente que el otro jamás es un extraño ni un enemigo, sino un hermano. Redescubrir la fraternidad es la manera concreta con la que, desde las enseñanzas de Don Bosco, respondemos a su invitación para devolverle al mundo la alegría y la dignidad.

Ante esta visita que se acerca, la propuesta ya está en marcha: ¿En qué lugar, desde lo cotidiano, podés ser brote de paz?