Salesianos de Manta junto a los damnificados en Ecuador

Abr 18, 2016

Un terremoto de magnitud de 7.8 grados afectó a la zona costera de Ecuador se contabilizan 248 fallecidos y más de 2.500 personas heridas, al momento se continua con la remoción de escombros en pos de encontrar sobrevivientes atrapados entre las ruinas de edificaciones que cedieron a la fuerza del terremoto.

El P. Luis Mosquera director de la comunidad de Manta informó que los hermanos se encuentran bien de salud y están acompañando a los damnificados del sector, muchas personas se acercan a dialogar con los Salesianos y a recibir una palabra de consuelo en estos momentos tan difíciles. Existe mucho nerviosismo y dolor en el sector donde se encuentra la casa salesiana. Tenemos información que en las comunidades de Esmeraldas, Guayaquil y Machala los hermanos salesianos se encuentran sin novedad.

El edificio del colegio en Manta, la casa de retiros y la Iglesia parroquial han sufrido daños. Se están haciendo evaluaciones de las afectaciones que puedan haber sufrido los edificios donde funcionan las obras salesianas.

Por Marcelo Mejia, Delegado de Comunicación Social de Ecuador

La visita del Papa a nuestro país nos llena de expectativa y renueva las ganas de ponernos en movimiento. En este tiempo de preparación y espera, sus palabras cobran una vigencia especial para interpelar el presente y encender los corazones de nuestras comunidades y juventudes.

Tiempo atrás, dirigiéndose a los jóvenes, el Santo Padre dejaba unas palabras contundente a las nuevas generaciones: “No tengan miedo, sean brotes de paz allí donde crece la semilla del odio y el resentimiento; sean tejedores de unidad allí donde prevalecen la polarización y la enemistad; sean la voz de quienes no tienen voz para pedir justicia y dignidad; sean luz y sal allí donde se está apagando la llama de la fe y el gusto por la vida. No desistan si alguien no los entiende”.

De cara a su llegada a la Argentina, este llamado a ser “brotes de paz” encuentra un cauce natural en el carisma salesiano que se traduce en la amorevolezza: esa cercanía y amor concreto que los jóvenes necesitan sentir y percibir. En nuestros patios, escuelas y oratorios aprendemos cotidianamente que el otro jamás es un extraño ni un enemigo, sino un hermano. Redescubrir la fraternidad es la manera concreta con la que, desde las enseñanzas de Don Bosco, respondemos a su invitación para devolverle al mundo la alegría y la dignidad.

Ante esta visita que se acerca, la propuesta ya está en marcha: ¿En qué lugar, desde lo cotidiano, podés ser brote de paz?