Rosario se vistió de fiesta

Sep 15, 2016

El día 10 de septiembre el Colegio San José de Rosario se vistió de fiesta. ¿Motivo? Reunir a familias de la escuela, animadores del Movimiento Juvenil Salesiano y consagrados para disfrutar de una cena preparada por los mismos jóvenes.

En un clima festivo, donde compartir fue la premisa fundamental, alrededor de 300 personas pudieron deleitar un exquisito arroz con pollo, escuchar música en vivo y hasta perseguir números para cantar ¡bingo!

Ésta fue una más de las tantas actividades que los jóvenes vienen llevando a cabo con el fin de recaudar fondos en pos del campamento de verano. Y en esta ocasión,  la colaboración de los distintos espacios que componen la Obra estuvo más presente que nunca.

¡Ojala continúen por este camino!

Nota: María Virginia Colman – Mauro Oliva Gerstner
Foto: Mauro Oliva Gerstner

La visita del Papa a nuestro país nos llena de expectativa y renueva las ganas de ponernos en movimiento. En este tiempo de preparación y espera, sus palabras cobran una vigencia especial para interpelar el presente y encender los corazones de nuestras comunidades y juventudes.

Tiempo atrás, dirigiéndose a los jóvenes, el Santo Padre dejaba unas palabras contundente a las nuevas generaciones: “No tengan miedo, sean brotes de paz allí donde crece la semilla del odio y el resentimiento; sean tejedores de unidad allí donde prevalecen la polarización y la enemistad; sean la voz de quienes no tienen voz para pedir justicia y dignidad; sean luz y sal allí donde se está apagando la llama de la fe y el gusto por la vida. No desistan si alguien no los entiende”.

De cara a su llegada a la Argentina, este llamado a ser “brotes de paz” encuentra un cauce natural en el carisma salesiano que se traduce en la amorevolezza: esa cercanía y amor concreto que los jóvenes necesitan sentir y percibir. En nuestros patios, escuelas y oratorios aprendemos cotidianamente que el otro jamás es un extraño ni un enemigo, sino un hermano. Redescubrir la fraternidad es la manera concreta con la que, desde las enseñanzas de Don Bosco, respondemos a su invitación para devolverle al mundo la alegría y la dignidad.

Ante esta visita que se acerca, la propuesta ya está en marcha: ¿En qué lugar, desde lo cotidiano, podés ser brote de paz?