Rector Mayor : «Queridos hermanos, vivamos la misericordia»
Sep 15, 2016
La misericordia es el tema elegido por el Rector Mayor, Don Ángel Fernández Artime, para el nuevo video de la sección “Queridos hermanos”, disponible en red desde hoy en español e italiano y con subtítulos en otras 28 lenguas.
El Rector Mayor habla de la misericordia, no solo por la evidente centralidad que ésta tiene en la vida cristiana y por la especial atención que el Papa Francisco ha querido dedicarle en este Año Santo extraordinario. Hay que saber conjugar en la vida de la Congregación la misericordia, y no es casualidad que Don Á.F. Artime inmediatamente haga referencia en el video a su carta “Misericordiosos como el Padre. Lectura salesiana del año jubilar”.
Para el Rector Mayor hablar de misericordia, por tanto, no es un ejercicio retórico, sino que tiene “algunas consecuencias concretas”. “En primer lugar, desear esta misericordia que nos viene de Dios, buscarla, pedirla para nuestra propia vida y para poderla después ofrecerla a los demás”.
Además, misericordia implica “no quedar indiferentes” ante el sufrimiento que se manifiesta en tantas partes del mundo, a veces como pobreza o hambre, otras veces como xenofobia y rechazo.
Finalmente, misericordia significa cuidar el espíritu de familia, las relaciones humanas, la alegría de vivir y también la justicia y la corrección en los ambientes de las obras salesianas.
FUENTE: ANS
La visita del Papa a nuestro país nos llena de expectativa y renueva las ganas de ponernos en movimiento. En este tiempo de preparación y espera, sus palabras cobran una vigencia especial para interpelar el presente y encender los corazones de nuestras comunidades y juventudes.
Tiempo atrás, dirigiéndose a los jóvenes, el Santo Padre dejaba unas palabras contundente a las nuevas generaciones: “No tengan miedo, sean brotes de paz allí donde crece la semilla del odio y el resentimiento; sean tejedores de unidad allí donde prevalecen la polarización y la enemistad; sean la voz de quienes no tienen voz para pedir justicia y dignidad; sean luz y sal allí donde se está apagando la llama de la fe y el gusto por la vida. No desistan si alguien no los entiende”.
De cara a su llegada a la Argentina, este llamado a ser “brotes de paz” encuentra un cauce natural en el carisma salesiano que se traduce en la amorevolezza: esa cercanía y amor concreto que los jóvenes necesitan sentir y percibir. En nuestros patios, escuelas y oratorios aprendemos cotidianamente que el otro jamás es un extraño ni un enemigo, sino un hermano. Redescubrir la fraternidad es la manera concreta con la que, desde las enseñanzas de Don Bosco, respondemos a su invitación para devolverle al mundo la alegría y la dignidad.
Ante esta visita que se acerca, la propuesta ya está en marcha: ¿En qué lugar, desde lo cotidiano, podés ser brote de paz?