Quedó inaugurado el Centro de Documentación Histórica Salesiana «P. Cayetano Bruno» 

Abr 24, 2026

El pasado 21 de abril, en la Casa Salesiana Domingo Savio de la ciudad de Córdoba, Argentina, el Inspector, P. Horacio Barbieri SDB, junto al designado Inspector, P. Julio Boffelli SDB, inauguraron el Centro de Documentación Histórica Salesiana «P. Cayetano Bruno».

La creación de este Centro Inspectorial responde, ante todo, a la necesidad de custodiar, preservar y valorar la memoria histórica de la Inspectoría. Esta memoria no se limita a la conservación del pasado, sino que constituye una fuente viva que ilumina el presente y orienta el futuro. Asimismo, busca ofrecer a educadores, animadores y a toda la comunidad un acceso ordenado a las fuentes del carisma salesiano, fortaleciendo la formación y el sentido de pertenencia.

Se trata, además, de un servicio a la Iglesia y a la sociedad, al resguardar un patrimonio histórico y cultural de gran relevancia. De este modo, el Centro se convierte en un instrumento concreto para sostener la continuidad, promover la reflexión y proyectar el carisma salesiano a lo largo del tiempo.

Durante la inauguración, el P. Horacio Barbieri expresó su agradecimiento a quienes hicieron posible este proyecto y destacó: «Somos herederos de un patrimonio espiritual. La historia de nuestras instituciones nos invita a mantener siempre estas dos perspectivas: recoger lo que otros sembraron y proyectarnos, con esperanza e identidad, hacia el futuro. Esto es memoria de lo que recibimos».

Acompañaron este significativo momento el secretario inspectorial, P. Claudio González; el coordinador de Bienes Históricos y Culturales, Hno. Agustín Borzi; y el director general de la Casa Salesiana Domingo Savio, Rúben Arce, junto a miembros de la comunidad salesiana.

La visita del Papa a nuestro país nos llena de expectativa y renueva las ganas de ponernos en movimiento. En este tiempo de preparación y espera, sus palabras cobran una vigencia especial para interpelar el presente y encender los corazones de nuestras comunidades y juventudes.

Tiempo atrás, dirigiéndose a los jóvenes, el Santo Padre dejaba unas palabras contundente a las nuevas generaciones: “No tengan miedo, sean brotes de paz allí donde crece la semilla del odio y el resentimiento; sean tejedores de unidad allí donde prevalecen la polarización y la enemistad; sean la voz de quienes no tienen voz para pedir justicia y dignidad; sean luz y sal allí donde se está apagando la llama de la fe y el gusto por la vida. No desistan si alguien no los entiende”.

De cara a su llegada a la Argentina, este llamado a ser “brotes de paz” encuentra un cauce natural en el carisma salesiano que se traduce en la amorevolezza: esa cercanía y amor concreto que los jóvenes necesitan sentir y percibir. En nuestros patios, escuelas y oratorios aprendemos cotidianamente que el otro jamás es un extraño ni un enemigo, sino un hermano. Redescubrir la fraternidad es la manera concreta con la que, desde las enseñanzas de Don Bosco, respondemos a su invitación para devolverle al mundo la alegría y la dignidad.

Ante esta visita que se acerca, la propuesta ya está en marcha: ¿En qué lugar, desde lo cotidiano, podés ser brote de paz?