Patios sin fronteras. Voluntariado XXL: Un nuevo llamado a vivir la misión salesiana

Jul 8, 2026

El pasado miércoles 1 de julio se llevó a cabo el Webinar de lanzamiento de: “Patios sin fronteras. Voluntariado XXL”, una nueva propuesta misionera para jóvenes que tengan ganas vivir una experiencia de servicio, fe y entrega acompañando realidades concretas de nuestra misión salesiana.

Durante el encuentro se compartieron los principales ejes del Voluntariado Misionero Salesiano (VMS), la invitación está dirigida especialmente a jóvenes de entre 21 y 35 años que sientan el llamado a compartir su tiempo y sus dones en una experiencia misionera, y también a quienes acompañan búsquedas vocacionales y de servicio: directores de comunidades, comunidades salesianas y CSGL.

La propuesta contempla experiencias de entre 3 meses y 1 año de duración, en distintas casas de nuestra Inspectoría, de acuerdo al diálogo entre los intereses del voluntario/a y las necesidades de la comunidad que recibe la misión.

Además, se profundizó en el sentido comunitario de la propuesta: una comunidad me envía y voy a integrarme a otra comunidad. Por eso, el discernimiento y el acompañamiento serán claves en todo el proceso.

Los destinos serán en casas de nuestra Inspectoría, dentro del marco del Itinerario Inspectorial de preparación para el VMS, buscando que cada vivencia sea un verdadero espacio de crecimiento en la fe y de servicio a los jóvenes.

Ese crecimiento también se refleja en los testimonios de quienes ya participaron del voluntariado y contaron su experiencia, Esteban Burgoa destacó que el VMS significó para él «Una nueva forma de acercarme a Dios. Me ayudó un montón a crecer en la fe». Por su parte, Cecilia Tibaldo contó que la experiencia le permitió «aprender a utilizar las herramientas que ya tenía, pero con esa nueva comunidad y en otro lugar», descubriendo nuevas maneras de poner sus dones al servicio de los demás. 

“Patios sin fronteras” es una invitación a seguir manteniendo viva la misión que comenzó hace 150 años: estar presentes, acompañar y caminar junto a los jóvenes allí donde más lo necesitan.

La visita del Papa a nuestro país nos llena de expectativa y renueva las ganas de ponernos en movimiento. En este tiempo de preparación y espera, sus palabras cobran una vigencia especial para interpelar el presente y encender los corazones de nuestras comunidades y juventudes.

Tiempo atrás, dirigiéndose a los jóvenes, el Santo Padre dejaba unas palabras contundente a las nuevas generaciones: “No tengan miedo, sean brotes de paz allí donde crece la semilla del odio y el resentimiento; sean tejedores de unidad allí donde prevalecen la polarización y la enemistad; sean la voz de quienes no tienen voz para pedir justicia y dignidad; sean luz y sal allí donde se está apagando la llama de la fe y el gusto por la vida. No desistan si alguien no los entiende”.

De cara a su llegada a la Argentina, este llamado a ser “brotes de paz” encuentra un cauce natural en el carisma salesiano que se traduce en la amorevolezza: esa cercanía y amor concreto que los jóvenes necesitan sentir y percibir. En nuestros patios, escuelas y oratorios aprendemos cotidianamente que el otro jamás es un extraño ni un enemigo, sino un hermano. Redescubrir la fraternidad es la manera concreta con la que, desde las enseñanzas de Don Bosco, respondemos a su invitación para devolverle al mundo la alegría y la dignidad.

Ante esta visita que se acerca, la propuesta ya está en marcha: ¿En qué lugar, desde lo cotidiano, podés ser brote de paz?