P. Julio Boffelli: Inspector por el sexenio 2026-2032

Abr 27, 2026

La ciudad de Córdoba fue sede de una jornada significativa y emotiva. Durante la celebración de la Eucaristía del “Buen Pastor” y ante la comunidad inspectorial, el pasado sábado 25 de abril, el P. Julio César Boffelli SDB asumió oficialmente su servicio como nuevo Inspector para el sexenio 2026-2032.

La ceremonia, presidida por el Consejero Regional, P. Gabriel Romero SDB, reunió a los inspectores de la región, entre ellos el Inspector. P. Manolo Cayo SDB, de Argentina Sur; El Inspector P.Francisco Lezama, de Uruguay; el Inspector P. Nestor Ledesma, de Paraguay; el Consejo Inspectorial de ARN, y salesianos consagrados, miembros de la Familia Salesiana, laicos y jóvenes de diversas comunidades, quienes acompañaron con alegría este momento de gracia y renovación para la misión salesiana en Argentina Norte.

Durante la homilía, el P. Gabriel Romero destacó: «Como líderes, como pastores y como animadores, nuestro servicio debe estar centrado en Jesucristo, para que, al guiar a otros, volvamos siempre a quien es la fuente y el llamado de nuestra misión. Debemos dejarnos guiar por Jesús, y desde la intimidad con Él, llevar adelante la misión».

Al asumir este nuevo ministerio, el P. Julio Boffelli expresó su gratitud a Dios: «Acepto en la fe. Agradezco a Dios, él confía en mí. También agradezco la confianza de mis hermanos». Asimismo, al finalizar, pidió al Señor que, en este servicio, le conceda ser «hermano entre hermanos, tener un corazón samaritano y misericordioso, y crecer cada día en humildad».

Durante la celebración, también se expresó un profundo agradecimiento por la entrega generosa del P. Horacio Barbieri SDB, quien culminó su servicio inspectorial. A su vez, se encomendó la nueva misión del P. Julio a la protección de María Auxiliadora y de San Juan Bosco.

Con espíritu de familia, la Inspectoría Salesiana Argentina Norte agradece a Dios por este nuevo comienzo e invita a toda la comunidad a acompañar con la oración al P. Julio en esta nueva etapa, para que, guiado por el Espíritu Santo, continúe animando la misión de Don Bosco al servicio de los niños, adolescentes y jóvenes.

La visita del Papa a nuestro país nos llena de expectativa y renueva las ganas de ponernos en movimiento. En este tiempo de preparación y espera, sus palabras cobran una vigencia especial para interpelar el presente y encender los corazones de nuestras comunidades y juventudes.

Tiempo atrás, dirigiéndose a los jóvenes, el Santo Padre dejaba unas palabras contundente a las nuevas generaciones: “No tengan miedo, sean brotes de paz allí donde crece la semilla del odio y el resentimiento; sean tejedores de unidad allí donde prevalecen la polarización y la enemistad; sean la voz de quienes no tienen voz para pedir justicia y dignidad; sean luz y sal allí donde se está apagando la llama de la fe y el gusto por la vida. No desistan si alguien no los entiende”.

De cara a su llegada a la Argentina, este llamado a ser “brotes de paz” encuentra un cauce natural en el carisma salesiano que se traduce en la amorevolezza: esa cercanía y amor concreto que los jóvenes necesitan sentir y percibir. En nuestros patios, escuelas y oratorios aprendemos cotidianamente que el otro jamás es un extraño ni un enemigo, sino un hermano. Redescubrir la fraternidad es la manera concreta con la que, desde las enseñanzas de Don Bosco, respondemos a su invitación para devolverle al mundo la alegría y la dignidad.

Ante esta visita que se acerca, la propuesta ya está en marcha: ¿En qué lugar, desde lo cotidiano, podés ser brote de paz?