Ordenación sacerdotal de Federico Salse: Por Cristo, con Él y en Él

May 14, 2021

Federico Salse SDB recibió la ordenación presbiteral el sábado 1º de mayo en la parroquia María Auxiliadora de Resistencia

La ordenación sacerdotal del salesiano Federico Salse tuvo lugar en Chaco, el 1º de mayo de 2021. Mons. Ramón Alfredo Dus, Arzobispo de Resistencia, presidió la celebración que fue también acompañada por el P. Horacio Barbieri, Inspector de Argentina Norte, otros salesianos y laicos, familiares y amigos de Federico.

Nuestra riqueza es el nombre de Jesús

Las palabras de Mons. Dus recogieron el «sentido de bienaventuranzas» presente en las lecturas del día.

En primer lugar, expresó que tener «alma de pobre» implica ser ricos en Dios y libres de toda atadura. Ser conscientes de su Misericordia nos ayuda a sentirnos amados en nuestra realidad frágil «de vasijas de barro», a alegrarnos en este Amor y a compartirlo.

La experiencia de Dios se presenta en el compartir nuestra vida concreta, en transitar un camino juntos. Así lo explica el Papa Francisco en Evangelii Gaudium cuando dice: «nuestra espiritualidad es siempre itinerante y nuestra comunión es siempre misionera». 

Ser ungidos en la ternura

«La mayoría designios de Dios se realizan a través y a pesar de nuestra debilidad», dice Francisco. Mons. Dus retomó esta idea para pedir la gracia de imitar el modelo de San José. En ese sentido, afirmó que es necesaria una «valentía creativa frente a los desafíos» que hace renacer una generosidad mas grande y nos estimula a ir hacia a adelante para realizar la obra de Dios.

«Nuestra vida tiene sabor a milagro porque Dios, de nuestra pobreza, es capaz de hacer obras grandes en nosotros», dijo.

La visita del Papa a nuestro país nos llena de expectativa y renueva las ganas de ponernos en movimiento. En este tiempo de preparación y espera, sus palabras cobran una vigencia especial para interpelar el presente y encender los corazones de nuestras comunidades y juventudes.

Tiempo atrás, dirigiéndose a los jóvenes, el Santo Padre dejaba unas palabras contundente a las nuevas generaciones: “No tengan miedo, sean brotes de paz allí donde crece la semilla del odio y el resentimiento; sean tejedores de unidad allí donde prevalecen la polarización y la enemistad; sean la voz de quienes no tienen voz para pedir justicia y dignidad; sean luz y sal allí donde se está apagando la llama de la fe y el gusto por la vida. No desistan si alguien no los entiende”.

De cara a su llegada a la Argentina, este llamado a ser “brotes de paz” encuentra un cauce natural en el carisma salesiano que se traduce en la amorevolezza: esa cercanía y amor concreto que los jóvenes necesitan sentir y percibir. En nuestros patios, escuelas y oratorios aprendemos cotidianamente que el otro jamás es un extraño ni un enemigo, sino un hermano. Redescubrir la fraternidad es la manera concreta con la que, desde las enseñanzas de Don Bosco, respondemos a su invitación para devolverle al mundo la alegría y la dignidad.

Ante esta visita que se acerca, la propuesta ya está en marcha: ¿En qué lugar, desde lo cotidiano, podés ser brote de paz?