Los jóvenes son los protagonistas

Jul 30, 2018

Diferentes acontecimientos han demostrado a lo largo de la historia y este año en particular, que la juventud es protagonista del hoy.

En todo tiempo y lugar, el tema de los jóvenes se convierte en objeto de críticas, opiniones, debates. Sin dudas, atraviesa todos los ámbitos (Iglesia, educación, política, espacios culturales y recreativos) y los pone en discusión, en crisis -entendida como proceso de cambios-.

El proyecto “Por los jóvenes” deja de lado el sentido “asistencialista” de las acciones pastorales y socio-comunitarias y propone construir con los jóvenes. De esta manera, ellos “no se quedan al margen” sino que se convierten en actores principales de su propia formación. En este sentido, las instituciones y formas culturales se ven obligadas a readaptarse en lugar de imponerse.

“Son los propios jóvenes los que contribuyen a ese cambio, con su acción concreta, con su participación, así como con sus ideas y resignificaciones”, expresa Por los jóvenes en su página web.

 


El objetivo de toda acción educativa y formativa no es poner un parche a un problema, sino fortalecer en cada uno sus capacidades para que puedan transformar las condiciones sociales, culturales y económicas en que se encuentran inmersos.

 

 

“El rol de los jóvenes en la sociedad, su irrupción en los medios y en las redes, su compromiso con la justicia y la transformación de las desigualdades los ubica en el lugar de protagonistas de la historia”, destaca el salesiano Ariel Fresia.

 

 

Dos premisas son básicas. Uno: los jóvenes no pueden solos. Dos: los jóvenes no están a la espera pasiva. Comprendiendo y combinando ambas les daremos el lugar que corresponde y los acompañaremos para hacer de esta realidad, la que existe hoy, una mejor.

Extraído de: www.porlosjovenes.org


 

Un 2018 de los jóvenes

El presente año pone en el centro a esa juventud soñada por Don Bosco hace ya dos siglos. Esto se evidencia en los distintos eventos y acciones que se vienen llevando a cabo y que se desarrollarán con los jóvenes como protagonistas principales:

El Foro de la Juventud fue el evento que dio inicio a este año tan particular. En el mes de mayo, se realizó el II Encuentro Nacional de Juventud, cuyos frutos esperan perdurar en el mediano y largo plazo.

A su vez, la Reunión Pre-Sinodal de Jóvenes, que reunió alrededor de 300 chicos de todo el mundo, constituyó el espacio previo a la XV Asamblea Ordinaria del Sínodo de los Obispos a realizarse en el mes de octubre. El eje será: “Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional”.

Durante el Sínodo, los obispos debatirán acerca de los modos de lograr, desde los jóvenes, una Iglesia activa. Utilizarán para ello el documento guía redactado en la Reunión Pre-Sinodal.

Cada uno de los eventos mencionados sirve de preparación para la Jornada Mundial de la Juventud Panamá 2019, el cierre perfecto para este camino emprendido y el inicio de una nueva carrera para nuestros jóvenes.

La visita del Papa a nuestro país nos llena de expectativa y renueva las ganas de ponernos en movimiento. En este tiempo de preparación y espera, sus palabras cobran una vigencia especial para interpelar el presente y encender los corazones de nuestras comunidades y juventudes.

Tiempo atrás, dirigiéndose a los jóvenes, el Santo Padre dejaba unas palabras contundente a las nuevas generaciones: “No tengan miedo, sean brotes de paz allí donde crece la semilla del odio y el resentimiento; sean tejedores de unidad allí donde prevalecen la polarización y la enemistad; sean la voz de quienes no tienen voz para pedir justicia y dignidad; sean luz y sal allí donde se está apagando la llama de la fe y el gusto por la vida. No desistan si alguien no los entiende”.

De cara a su llegada a la Argentina, este llamado a ser “brotes de paz” encuentra un cauce natural en el carisma salesiano que se traduce en la amorevolezza: esa cercanía y amor concreto que los jóvenes necesitan sentir y percibir. En nuestros patios, escuelas y oratorios aprendemos cotidianamente que el otro jamás es un extraño ni un enemigo, sino un hermano. Redescubrir la fraternidad es la manera concreta con la que, desde las enseñanzas de Don Bosco, respondemos a su invitación para devolverle al mundo la alegría y la dignidad.

Ante esta visita que se acerca, la propuesta ya está en marcha: ¿En qué lugar, desde lo cotidiano, podés ser brote de paz?