La Comisión Nacional del MJS se reunió en Córdoba

Mar 19, 2026

El fin de semana del 14 y 15 de marzo, la Comisión Nacional del MJS se reunió en la Casa Inspectorial ARN, en la ciudad de Córdoba.

Participaron representantes de la Inspectoría Argentina Norte San Artémides Zatti, de la Inspectoría Argentina Sur Beato Ceferino Namuncurá y de la Inspectoría Laura Vicuña de las Hijas de María Auxiliadora.

Durante el encuentro, los referentes compartieron sus distintas realidades, el balance de las experiencias de verano y las proyecciones para este año.

Además, la Comisión compartió momentos de oración a la luz del Aguinaldo, poniendo en manos de Jesús el agua que cada uno tiene para ofrecer desde su servicio, para que sea Él quien la convierta en vino bueno.

Finalmente, los participantes recibieron una formación sobre comunicación de impacto, a cargo de los delegados de comunicación de las tres inspectorías. También reflexionaron sobre el discernimiento comunitario mediante la conversación en el Espíritu, entendida como un camino de escucha y búsqueda de proyección, guiados por el obispo auxiliar de Córdoba, P. Alejandro Musolino.

Felicitamos a la Comisión por su trabajo y pedimos a Dios que ilumine su tarea por el bienestar de los jóvenes de nuestros patios.

La visita del Papa a nuestro país nos llena de expectativa y renueva las ganas de ponernos en movimiento. En este tiempo de preparación y espera, sus palabras cobran una vigencia especial para interpelar el presente y encender los corazones de nuestras comunidades y juventudes.

Tiempo atrás, dirigiéndose a los jóvenes, el Santo Padre dejaba unas palabras contundente a las nuevas generaciones: “No tengan miedo, sean brotes de paz allí donde crece la semilla del odio y el resentimiento; sean tejedores de unidad allí donde prevalecen la polarización y la enemistad; sean la voz de quienes no tienen voz para pedir justicia y dignidad; sean luz y sal allí donde se está apagando la llama de la fe y el gusto por la vida. No desistan si alguien no los entiende”.

De cara a su llegada a la Argentina, este llamado a ser “brotes de paz” encuentra un cauce natural en el carisma salesiano que se traduce en la amorevolezza: esa cercanía y amor concreto que los jóvenes necesitan sentir y percibir. En nuestros patios, escuelas y oratorios aprendemos cotidianamente que el otro jamás es un extraño ni un enemigo, sino un hermano. Redescubrir la fraternidad es la manera concreta con la que, desde las enseñanzas de Don Bosco, respondemos a su invitación para devolverle al mundo la alegría y la dignidad.

Ante esta visita que se acerca, la propuesta ya está en marcha: ¿En qué lugar, desde lo cotidiano, podés ser brote de paz?