La Comisión del MJS compartió su segunda reunión presencial del año

Nov 4, 2025

El fin de semana del 1 y 2 de noviembre, en la Casa Inspectorial de Córdoba, la Comisión del Movimiento Juvenil Salesiano ARN (MJS) llevó adelante su segunda reunión presencial del año, con la participación de asesores, delegados personales de cada MJS, el equipo y los coordinadores inspectoriales.

Durante el encuentro se trabajó a partir de los aportes realizados por los jóvenes en la Coordinadora Inspectorial del MJS, que tuvo lugar en San Nicolás el pasado mes de agosto. A partir de esos insumos, se desarrollaron espacios de reflexión, sistematización y planificación en vistas a la Asamblea del MJS 2026.

Uno de los ejes principales del trabajo fue la revisión de las experiencias formativas del MJS, abordando lineamientos, objetivos y metodologías que orientarán el camino de las distintas comunidades juveniles.

La jornada concluyó con la celebración de la Eucaristía, en la que se agradeció y despidió a los jóvenes que culminaron su período de servicio de dos años, entre ellos la coordinadora inspectorial Agostina Quiroga y los delegados zonales salientes.

El MJS continúa caminando con esperanza al estilo de Don Bosco, buscando servir y hacer presente el rostro de un Jesús amigo entre los jóvenes de toda nuestra Inspectoría.

La visita del Papa a nuestro país nos llena de expectativa y renueva las ganas de ponernos en movimiento. En este tiempo de preparación y espera, sus palabras cobran una vigencia especial para interpelar el presente y encender los corazones de nuestras comunidades y juventudes.

Tiempo atrás, dirigiéndose a los jóvenes, el Santo Padre dejaba unas palabras contundente a las nuevas generaciones: “No tengan miedo, sean brotes de paz allí donde crece la semilla del odio y el resentimiento; sean tejedores de unidad allí donde prevalecen la polarización y la enemistad; sean la voz de quienes no tienen voz para pedir justicia y dignidad; sean luz y sal allí donde se está apagando la llama de la fe y el gusto por la vida. No desistan si alguien no los entiende”.

De cara a su llegada a la Argentina, este llamado a ser “brotes de paz” encuentra un cauce natural en el carisma salesiano que se traduce en la amorevolezza: esa cercanía y amor concreto que los jóvenes necesitan sentir y percibir. En nuestros patios, escuelas y oratorios aprendemos cotidianamente que el otro jamás es un extraño ni un enemigo, sino un hermano. Redescubrir la fraternidad es la manera concreta con la que, desde las enseñanzas de Don Bosco, respondemos a su invitación para devolverle al mundo la alegría y la dignidad.

Ante esta visita que se acerca, la propuesta ya está en marcha: ¿En qué lugar, desde lo cotidiano, podés ser brote de paz?