Familia Salesiana en el mundo

Abr 17, 2018

El mapa del mundo salesiano es un instrumento publicado por primera vez en el año 2006 y que ha sido actualizado en varias oportunidades gracias a la colaboración de los Dicasterios para las Comunicaciones Sociales y las Misiones, del Secretario del Consejo General P. Stefano Vanoli  y su equipo.

Así se han logrado reunir en una sola imagen los datos de 90 circunscripciones salesianas, presentes en cada uno de los continentes del globo, en la última actualización que data del año 2017. Esta versión reúne las últimas estadísticas de cada Inspectoría, Visitaduría, Circunscripción Especial y Delegación de los 132 países que cuentan con presencia salesiana.

De esta manera, el mapamundi de la Obra de Don Bosco se constituyó como herramienta útil no solo para la animación misionera. Principalmente, se trata de un material que expresa y crea conciencia de la magnitud del sueño que persiguen tantos jóvenes, separados por kilómetros de distancia física, pero íntimamente unidos en el deseo de dar la vida a través de “la única y gran Comunidad Salesiana Mundial”.


“La profesión religiosa incorpora al salesiano en la Sociedad y lo hace partícipe de la comunión de espíritu, testimonio y servicio que ella vive en la Iglesia universal. La unión con el Rector Mayor y su Consejo, la solidaridad en las iniciativas apostólicas y la comunicación e información sobre el trabajo de los hermanos, al incrementar la comunión, profundizan el sentido de pertenencia y abren al servicio de la comunidad mundial”.

(Art. 59 de las Constituciones Salesianas)

 

Fuente: Agencia de Noticias Salesiana (ANS)

La visita del Papa a nuestro país nos llena de expectativa y renueva las ganas de ponernos en movimiento. En este tiempo de preparación y espera, sus palabras cobran una vigencia especial para interpelar el presente y encender los corazones de nuestras comunidades y juventudes.

Tiempo atrás, dirigiéndose a los jóvenes, el Santo Padre dejaba unas palabras contundente a las nuevas generaciones: “No tengan miedo, sean brotes de paz allí donde crece la semilla del odio y el resentimiento; sean tejedores de unidad allí donde prevalecen la polarización y la enemistad; sean la voz de quienes no tienen voz para pedir justicia y dignidad; sean luz y sal allí donde se está apagando la llama de la fe y el gusto por la vida. No desistan si alguien no los entiende”.

De cara a su llegada a la Argentina, este llamado a ser “brotes de paz” encuentra un cauce natural en el carisma salesiano que se traduce en la amorevolezza: esa cercanía y amor concreto que los jóvenes necesitan sentir y percibir. En nuestros patios, escuelas y oratorios aprendemos cotidianamente que el otro jamás es un extraño ni un enemigo, sino un hermano. Redescubrir la fraternidad es la manera concreta con la que, desde las enseñanzas de Don Bosco, respondemos a su invitación para devolverle al mundo la alegría y la dignidad.

Ante esta visita que se acerca, la propuesta ya está en marcha: ¿En qué lugar, desde lo cotidiano, podés ser brote de paz?