Encuentro del Equipo Salesiano Nacional de Adicciones

Mar 5, 2018

El 28 de febrero y 1 de marzo se reunió en San Justo (Pcia. de Bs. As.) por primera vez el Equipo Salesiano Nacional de Adicciones con el objetivo de generar un espacio de encuentro y reflexión sobre el consumo problemático de sustancias.

Participaron referentes de las inspectorías argentinas de Salesianos de Don Bosco (SDB) e Hijas de María Auxiliadora (HMA), cuya tarea se basó en idear los objetivos, estrategias e intervenciones del equipo, que ayudarán a dar una respuesta carismática a las necesidades que la problemática del consumo de sustancias manifiesta en nuestra acción pastoral.

«Don Bosco, yendo por las calles de Turín, vio las necesidades de la ‘juventud en peligro’ y respondió prontamente (a ellas), abriendo nuevos frentes de compromiso y lanzándose aún con “temeridad” con tal de “ganar almas para Dios” (…)

Don Bosco se sintió mandado por Dios a responder al grito de los jóvenes pobres e intuyó que, si era importante dar respuestas inmediatas a sus malestares, todavía lo era más prevenir las causas.» Consejo General XVI N° 28.

Los gritos de pibas y pibes vinculados a alguna dependencia actual son cada vez más fuertes. Por eso, los Salesianos e Hijas de María Auxiliadora de toda Argentina, laicos y consagrados, queremos valorizar nuestra presencia salesiana de cada obra de manera que sea verdaderamente preventiva y que parta de la realidad de nuestros chicos y de sus gritos, creyendo que pueden salir de la situación de sufrimiento, de abandono, y del falso camino de las drogas.

En el encuentro se reconoció que “hay muchísimas fortalezas carismáticas que nos enriquecen y nos hacen estructuralmente aptos para el trabajo con jóvenes drogadependientes: clima de familia, forma de ser, trato personal, empatía en los vínculos, focalización en el bien de los chicos.”

 

La visita del Papa a nuestro país nos llena de expectativa y renueva las ganas de ponernos en movimiento. En este tiempo de preparación y espera, sus palabras cobran una vigencia especial para interpelar el presente y encender los corazones de nuestras comunidades y juventudes.

Tiempo atrás, dirigiéndose a los jóvenes, el Santo Padre dejaba unas palabras contundente a las nuevas generaciones: “No tengan miedo, sean brotes de paz allí donde crece la semilla del odio y el resentimiento; sean tejedores de unidad allí donde prevalecen la polarización y la enemistad; sean la voz de quienes no tienen voz para pedir justicia y dignidad; sean luz y sal allí donde se está apagando la llama de la fe y el gusto por la vida. No desistan si alguien no los entiende”.

De cara a su llegada a la Argentina, este llamado a ser “brotes de paz” encuentra un cauce natural en el carisma salesiano que se traduce en la amorevolezza: esa cercanía y amor concreto que los jóvenes necesitan sentir y percibir. En nuestros patios, escuelas y oratorios aprendemos cotidianamente que el otro jamás es un extraño ni un enemigo, sino un hermano. Redescubrir la fraternidad es la manera concreta con la que, desde las enseñanzas de Don Bosco, respondemos a su invitación para devolverle al mundo la alegría y la dignidad.

Ante esta visita que se acerca, la propuesta ya está en marcha: ¿En qué lugar, desde lo cotidiano, podés ser brote de paz?