En camino con Jesús: se realizó la experiencia Emaús de Cam.Re.Voc

Jul 30, 2025

Del 23 al 26 de julio, se vivió la experiencia “Emaús” de Cam.Re.Voc en Curuzú Cuatiá, Corrientes, con la participación de 44 jóvenes de entre 15 y 18 años.

El Emaús es una experiencia central en la vida camrevoquista. Tiene como foco el discernimiento del proyecto de vida del joven: sus metas, expectativas, vínculos y su relación con Cristo. Una frase muy presente durante estos días fue: “El proyecto de vida no es lo que quiero hacer, sino cómo quiero ser”.

Inspirada en el pasaje del Evangelio de Lucas que narra el encuentro de Jesús con los discípulos en el camino a Emaús, la experiencia se estructuró en torno a cuatro ejes, uno por cada día:

  • Encontrarse con Cristo
  • Conocer a Cristo
  • Aceptar a Cristo
  • Comprometerse con Cristo

El Emaús se convierte así en un tiempo de gracia, donde cada joven tiene la oportunidad de reconocer a Cristo en su propio camino y, desde ese encuentro, proyectar su vida con sentido, fe y esperanza.

Agradecemos a Dios por estos días compartidos y por tantos jóvenes que, como los discípulos en el camino a Emaús, descubren que no caminan solos. Que sigamos reconociendo a ese Jesús que se hace presente en nuestro andar para caminar junto a Él.

La visita del Papa a nuestro país nos llena de expectativa y renueva las ganas de ponernos en movimiento. En este tiempo de preparación y espera, sus palabras cobran una vigencia especial para interpelar el presente y encender los corazones de nuestras comunidades y juventudes.

Tiempo atrás, dirigiéndose a los jóvenes, el Santo Padre dejaba unas palabras contundente a las nuevas generaciones: “No tengan miedo, sean brotes de paz allí donde crece la semilla del odio y el resentimiento; sean tejedores de unidad allí donde prevalecen la polarización y la enemistad; sean la voz de quienes no tienen voz para pedir justicia y dignidad; sean luz y sal allí donde se está apagando la llama de la fe y el gusto por la vida. No desistan si alguien no los entiende”.

De cara a su llegada a la Argentina, este llamado a ser “brotes de paz” encuentra un cauce natural en el carisma salesiano que se traduce en la amorevolezza: esa cercanía y amor concreto que los jóvenes necesitan sentir y percibir. En nuestros patios, escuelas y oratorios aprendemos cotidianamente que el otro jamás es un extraño ni un enemigo, sino un hermano. Redescubrir la fraternidad es la manera concreta con la que, desde las enseñanzas de Don Bosco, respondemos a su invitación para devolverle al mundo la alegría y la dignidad.

Ante esta visita que se acerca, la propuesta ya está en marcha: ¿En qué lugar, desde lo cotidiano, podés ser brote de paz?