Comunicadores de esperanza: Equipo Inspectorial de Comunicación Social

Mar 11, 2025

Los días 6 y 7 de marzo el Equipo Inspectorial de Comunicación Social ARN tuvo su primer encuentro presencial del año en la Casa Inspectorial ubicada en Córdoba.

Durante el primer día, el equipo tuvo la oportunidad de compartir experiencias y reflexionar sobre la situación actual de la comunicación y los desafíos que plantea para seguir siendo transmisores de la buena noticia en el contexto actual. Además, se trabajó en el Plan Inspectorial de Comunicación, evaluando los programas y proyectos en curso, y definiendo nuevas líneas de acción para el futuro.

El segundo día se dedicó a la planificación de contenidos para este año. El equipo se enfocó en continuar desarrollando productos innovadores que reflejen el carisma salesiano en nuestra Inspectoría.

El Equipo Inspectorial de Comunicación Social ARN reafirmó su compromiso de continuar trabajando por la misión salesiana inspirados en el ejemplo de Don Bosco, quien nos enseñó a ser comunicadores cercanos, alegres y siempre al servicio de los demás.

La visita del Papa a nuestro país nos llena de expectativa y renueva las ganas de ponernos en movimiento. En este tiempo de preparación y espera, sus palabras cobran una vigencia especial para interpelar el presente y encender los corazones de nuestras comunidades y juventudes.

Tiempo atrás, dirigiéndose a los jóvenes, el Santo Padre dejaba unas palabras contundente a las nuevas generaciones: “No tengan miedo, sean brotes de paz allí donde crece la semilla del odio y el resentimiento; sean tejedores de unidad allí donde prevalecen la polarización y la enemistad; sean la voz de quienes no tienen voz para pedir justicia y dignidad; sean luz y sal allí donde se está apagando la llama de la fe y el gusto por la vida. No desistan si alguien no los entiende”.

De cara a su llegada a la Argentina, este llamado a ser “brotes de paz” encuentra un cauce natural en el carisma salesiano que se traduce en la amorevolezza: esa cercanía y amor concreto que los jóvenes necesitan sentir y percibir. En nuestros patios, escuelas y oratorios aprendemos cotidianamente que el otro jamás es un extraño ni un enemigo, sino un hermano. Redescubrir la fraternidad es la manera concreta con la que, desde las enseñanzas de Don Bosco, respondemos a su invitación para devolverle al mundo la alegría y la dignidad.

Ante esta visita que se acerca, la propuesta ya está en marcha: ¿En qué lugar, desde lo cotidiano, podés ser brote de paz?