El Club Atlético Talleres y la Obra de Don Bosco de Argentina Norte salen a la cancha.

Jul 17, 2026

Con el compromiso de tender puentes y trabajar en equipo para transformar realidades, la Obra de Don Bosco Argentina Norte y el Club Atlético Talleres se unieron a través del Programa de Fortalecimiento Comunitario.

En el marco de esta iniciativa, dos Casas Salesianas de la ciudad de Córdoba recibieron indumentaria de entrenamiento destinada a fortalecer las propuestas deportivas, recreativas y socioeducativas que acompañan a niñas, niños y jóvenes en contextos de mayor vulnerabilidad.

La acción permitió darle continuidad al ciclo de vida de la indumentaria utilizada por los planteles oficiales del club, transformándola en una herramienta para seguir promoviendo espacios de encuentro, inclusión y desarrollo integral.

La Casa Salesiana San Antonio de Padua y la parroquia San Juan Bosco y Santo Domingo Savio recibieron este aporte que permitirá fortalecer las actividades deportivas y recreativas que alcanzan a alrededor de 100 niñas, niños y jóvenes.

En la Casa Salesiana San Antonio de Padua, ubicada en Barrio San Vicente, la indumentaria acompañará las propuestas lúdico-deportivas de 70 destinatarios provenientes de Villa La Maternidad y de los barrios Müller, Maldonado, Empalme, Renacimiento y Altamira. El aporte incluye remeras de entrenamiento, pantalones largos y cortos, buzos, camperas de acetato, rompevientos y botines.

Por su parte, la parroquia San Juan Bosco y Santo Domingo Savio recibió 96 remeras de la escuela de fútbol, junto con shorts, pantalones y buzos de entrenamiento para acompañar a 30 niños, niñas y jóvenes de las zonas de El Tropezón y Costa Canal que participan de sus propuestas deportivas y recreativas.

Esta iniciativa representa un primer paso en un camino de colaboración entre ambas instituciones, con el deseo de seguir fortaleciendo espacios de acompañamiento, contención y protagonismo juvenil.

La visita del Papa a nuestro país nos llena de expectativa y renueva las ganas de ponernos en movimiento. En este tiempo de preparación y espera, sus palabras cobran una vigencia especial para interpelar el presente y encender los corazones de nuestras comunidades y juventudes.

Tiempo atrás, dirigiéndose a los jóvenes, el Santo Padre dejaba unas palabras contundente a las nuevas generaciones: “No tengan miedo, sean brotes de paz allí donde crece la semilla del odio y el resentimiento; sean tejedores de unidad allí donde prevalecen la polarización y la enemistad; sean la voz de quienes no tienen voz para pedir justicia y dignidad; sean luz y sal allí donde se está apagando la llama de la fe y el gusto por la vida. No desistan si alguien no los entiende”.

De cara a su llegada a la Argentina, este llamado a ser “brotes de paz” encuentra un cauce natural en el carisma salesiano que se traduce en la amorevolezza: esa cercanía y amor concreto que los jóvenes necesitan sentir y percibir. En nuestros patios, escuelas y oratorios aprendemos cotidianamente que el otro jamás es un extraño ni un enemigo, sino un hermano. Redescubrir la fraternidad es la manera concreta con la que, desde las enseñanzas de Don Bosco, respondemos a su invitación para devolverle al mundo la alegría y la dignidad.

Ante esta visita que se acerca, la propuesta ya está en marcha: ¿En qué lugar, desde lo cotidiano, podés ser brote de paz?