Presencia en la Rioja, un balance positivo

May 22, 2017

Queremos acercarnos por este medio para compartir fraternalmente el camino realizado en estos meses aquí en La Rioja. En primer lugar, muchas gracias por hacerse presente y mostrar interés por esta nueva presencia. Gracias así también a todas las comunidades que han ayudado aportando algunas cosas para ir mejorando la casa y facilitar tareas. Realmente los sentimos cercanos y parte de todo esto.

Lo más característico de nuestra comunidad en La Rioja es su identidad de presencia, es decir que nuestro estar en estas tierras está directamente relacionado al acompañar los procesos que ya están iniciados y aportar a la génesis de nuevos espacios, especialmente aquellos que impliquen directamente a los jóvenes.

Desde ahí nos sumamos a diferentes espacios y actividades. Estas son algunas de ellas:

  • Estamos acompañando seis Comunidades Eclesiales que son una parte de la Parroquia Santa Rita, a la que pertenecemos. Estas comunidades están presentes en los barrios que circundan el territorio donde vivimos, de hecho nosotros vivimos en el espacio de una de ellas.
  • Nos hemos insertado en el decanato en un proceso de convocatoria de la asamblea.
  • Hemos podido insertarnos de modo activo en la CONFAR (Conferencia Argentina de Religiosas y Religiosos)
  • Desde febrero estamos acompañando terapéutica, espiritual y sacramentalmente a los chicos de La Fazenda de la Esperanza acercándonos dos veces por semana a compartir con ellos.
  • Estamos acompañando el surgimiento de la Pastoral Universitaria que quiere acercarse a los jóvenes de la Universidad Nacional de La Rioja y los diferentes institutos terciarios.
  • Estamos formando parte del Equipo Diocesano de Comunidades Eclesiales de Base.
  • Se está acompañando el proceso que daría origen al Equipo Diocesano de Pastoral de Adicciones.
  • Se están creando lazos con la gente del SEDRONAR para que comiencen a trabajar en los barrios cercanos.
  • Se está gestando de a poco un oratorio festivo para los fines de semana.

    De estos meses vividos aquí, descubrimos desde el entusiasmo de los miembros de la Iglesia riojana, como se valora el carisma salesiano y se lo percibe como un don para todos. En general existe una inquietud por las realidades juveniles y hay ganas de trabajar por ellos y con ellos. Es una linda oportunidad para aportar y aprender con mucha humildad del trabajo con la gente de la iglesia diocesana.

    Seguimos caminando confiándonos a sus oraciones. Los esperamos cuando quieran darse una vuelta por estos pagos. ¡Un abrazo!

    P. Adrián González, P. Marcos Aguirre y Hno. Gabriel Osorio

 

La visita del Papa a nuestro país nos llena de expectativa y renueva las ganas de ponernos en movimiento. En este tiempo de preparación y espera, sus palabras cobran una vigencia especial para interpelar el presente y encender los corazones de nuestras comunidades y juventudes.

Tiempo atrás, dirigiéndose a los jóvenes, el Santo Padre dejaba unas palabras contundente a las nuevas generaciones: “No tengan miedo, sean brotes de paz allí donde crece la semilla del odio y el resentimiento; sean tejedores de unidad allí donde prevalecen la polarización y la enemistad; sean la voz de quienes no tienen voz para pedir justicia y dignidad; sean luz y sal allí donde se está apagando la llama de la fe y el gusto por la vida. No desistan si alguien no los entiende”.

De cara a su llegada a la Argentina, este llamado a ser “brotes de paz” encuentra un cauce natural en el carisma salesiano que se traduce en la amorevolezza: esa cercanía y amor concreto que los jóvenes necesitan sentir y percibir. En nuestros patios, escuelas y oratorios aprendemos cotidianamente que el otro jamás es un extraño ni un enemigo, sino un hermano. Redescubrir la fraternidad es la manera concreta con la que, desde las enseñanzas de Don Bosco, respondemos a su invitación para devolverle al mundo la alegría y la dignidad.

Ante esta visita que se acerca, la propuesta ya está en marcha: ¿En qué lugar, desde lo cotidiano, podés ser brote de paz?