Buenos cristianos y honrados ciudadanos

May 23, 2018

Para dar inicio a la Semana de Mayo 2018, los alumnos del colegio salesiano San José de la Ciudad de Rosario celebraron el día de la escarapela con una propuesta ejemplar. El pasado viernes 18, se prendieron las escarapelas al uniforme y las repartieron entre grandes y chicos.

 

El Centro de Estudiantes del Colegio San José elevó a los directivos de la institución el proyecto para armar y repartir escarapelas el 18 de Mayo (Día de la Escarapela), con el propósito de difundir entre los alumnos el respeto, cariño y orgullo por los símbolos patrios. El equipo directivo apoyó la idea y financió los gastos.

 

Se inició entonces una búsqueda de información por parte de los encargados. Estos alumnos consultaron diversas fuentes, entre ellas, a su profesora de Historia, Gisela Canteros, para ahondar en el tema y tomar plena conciencia -primero ellos- de la importancia de la escarapela. Uno de los estudiantes recordó, en diálogo con un medio local, lo aprendido de la docente:

 


«La mayoría piensa que es por el celeste y blanco del cielo y del mar, y en realidad es por la Dinastía Borbónica, que utilizaba el manto de la Virgen de la Inmaculada como bandera. Entonces esa es la propuesta de la bandera argentina, que el manto de la Virgen de la Inmaculada nos protege a todos en la Bandera.»  


 

Así, en los «Buenos días», los jóvenes del Centro de Estudiantes invitaron a la reflexión a sus más de 1.200 compañeros y también a sus docentes. Un verdadero reflejo del carisma salesiano, que nos llama a ser:

buenos cristianos

y

honrados ciudadanos

 

Entrevista a alumnos: https://www.youtube.com/watch?v=kfHry-ZusdY

 

La visita del Papa a nuestro país nos llena de expectativa y renueva las ganas de ponernos en movimiento. En este tiempo de preparación y espera, sus palabras cobran una vigencia especial para interpelar el presente y encender los corazones de nuestras comunidades y juventudes.

Tiempo atrás, dirigiéndose a los jóvenes, el Santo Padre dejaba unas palabras contundente a las nuevas generaciones: “No tengan miedo, sean brotes de paz allí donde crece la semilla del odio y el resentimiento; sean tejedores de unidad allí donde prevalecen la polarización y la enemistad; sean la voz de quienes no tienen voz para pedir justicia y dignidad; sean luz y sal allí donde se está apagando la llama de la fe y el gusto por la vida. No desistan si alguien no los entiende”.

De cara a su llegada a la Argentina, este llamado a ser “brotes de paz” encuentra un cauce natural en el carisma salesiano que se traduce en la amorevolezza: esa cercanía y amor concreto que los jóvenes necesitan sentir y percibir. En nuestros patios, escuelas y oratorios aprendemos cotidianamente que el otro jamás es un extraño ni un enemigo, sino un hermano. Redescubrir la fraternidad es la manera concreta con la que, desde las enseñanzas de Don Bosco, respondemos a su invitación para devolverle al mundo la alegría y la dignidad.

Ante esta visita que se acerca, la propuesta ya está en marcha: ¿En qué lugar, desde lo cotidiano, podés ser brote de paz?