¡Bienvenido, Padre Inspector!

Jul 14, 2020

[vc_row][vc_column][vc_column_text]El P. Horacio Barbieri realizó la toma de posesión como inspector de Argentina Norte.[/vc_column_text][vc_column_text]

La Inspectoría «Beato Artémides Zatti» de Argentina Norte recibió al Padre Horacio Barbieri SDB como nuevo Inspector el pasado domingo 12 de julio.

 

El acto se realizó en el marco de la celebración eucarística presidida por el Regional del Cono Sur P. Gabriel Romero, quien fue el anterior superior de esa inspectoría.

En su homilía, el P. Gabriel invitó a «agradecer a Dios que a través del nombramiento del Rector Mayor y la generosidad del P. Horacio, nos regala hoy un nuevo Padre Inspector». 

También, desde la Palabra de Dios, resaltó la grandeza de Dios por el ciclo de la vida, que comienza con la lluvia y luego de empapar la tierra y hacerla germinar, produce su fruto:

«Es un hermoso mensaje de esperanza, muy oportuno para nosotros, educadores-pastores. No solo sembramos, sino que estamos llamados a acompañar el nacimiento del fruto. De igual manera, en el Evangelio el Señor nos invita a contemplar al sembrador -el educador-pastor-, que confía en los procesos, sabe de tiempos y cree en la esperanza».

Concluyendo, invitó a toda la inspectoría a rezar por el nuevo Padre Inspector, que acompañará a los hermanos en los procesos necesarios para crecer en fraternidad y en la entrega a Dios y a los jóvenes.

 

Durante el ofertorio de la Eucaristía, los jóvenes de las cinco regiones de Argentina Norte, se hicieron presentes a través de un video, donde ofrecían a Dios los dones propios de cada territorio y su oración por el nuevo padre de la comunidad inspectorial.

Al finalizar la celebración, el P. Gabriel Romero entregó simbólicamente la imagen de María Auxiliadora que fue entregada en el 2010 a cada una de las dos inspectorías de Argentina por Don Pascual Chávez, como signo del camino de la nueva presencia salesiana en el país y que actualmente lleva 10 años. «Esta imagen de María Auxiliadora -dijo el P. Romero- recibió en estos años muchas súplicas y pedidos de gracias especiales, es compañera de camino en los discernimientos de la inspectoría. Que ahora también acompañe el camino de Horacio como padre de nuestra familia».

Por su parte, el P. Horacio agradeció el gesto, las palabras y la cercanía de los hermanos presentes y aquellos que participaban con la transmisión en vivo de la Eucaristía. Refiriéndose al P. Romero dijo: «Quiero agradecer tu presencia en estos años en la inspectoría, años de acompañamiento y de compartir juntos el camino y la vida inspectorial. Ahora recibes un nuevo ministerio como Regional y por eso imploramos la bendición de Dios sobre tu persona, sobre el Rector Mayor y todo su Consejo».

Concluyendo su mensaje, el P. Barbieri resaltó la gracia de celebrar el inicio de este servicio en el marco de una Eucaristía del día domingo.

«Esto revela lo que más profundamente somos: somos Iglesia en torno a Jesús que nos ha convocado y nos dice que somos hijos del Padre, hermanos entre nosotros, iguales en dignidad y por otro lado tan diversos y con carismas complementarios. Me gusta pensar que Don Bosco funda nuestra Familia Salesiana como una continuación del sueño del Oratorio de Valdocco.

En ese sueño entramos todos nosotros que componemos esta Familia y la enriquecemos cada uno con un don particular. Nos ayudaremos juntos para que este sueño llegue a ser una realidad en nuestras comunidades locales». 

Para finalizar, el P. Horacio agradeció a los diversos grupos de la Familia Salesiana presentes y a la Comunidad del CRESCO en Guatemala, de la que fue su director, hasta el llamado del Rector Mayor para asumir este nuevo servicio.

Por: Ricardo Cámpoli SDB - Delegado de Comunicación ARN

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La visita del Papa a nuestro país nos llena de expectativa y renueva las ganas de ponernos en movimiento. En este tiempo de preparación y espera, sus palabras cobran una vigencia especial para interpelar el presente y encender los corazones de nuestras comunidades y juventudes.

Tiempo atrás, dirigiéndose a los jóvenes, el Santo Padre dejaba unas palabras contundente a las nuevas generaciones: “No tengan miedo, sean brotes de paz allí donde crece la semilla del odio y el resentimiento; sean tejedores de unidad allí donde prevalecen la polarización y la enemistad; sean la voz de quienes no tienen voz para pedir justicia y dignidad; sean luz y sal allí donde se está apagando la llama de la fe y el gusto por la vida. No desistan si alguien no los entiende”.

De cara a su llegada a la Argentina, este llamado a ser “brotes de paz” encuentra un cauce natural en el carisma salesiano que se traduce en la amorevolezza: esa cercanía y amor concreto que los jóvenes necesitan sentir y percibir. En nuestros patios, escuelas y oratorios aprendemos cotidianamente que el otro jamás es un extraño ni un enemigo, sino un hermano. Redescubrir la fraternidad es la manera concreta con la que, desde las enseñanzas de Don Bosco, respondemos a su invitación para devolverle al mundo la alegría y la dignidad.

Ante esta visita que se acerca, la propuesta ya está en marcha: ¿En qué lugar, desde lo cotidiano, podés ser brote de paz?