¡Así se vivió el Verano Salesiano en Salta!

Feb 10, 2026

Durante el mes de enero, en la ciudad de Salta, se vivieron dos hermosas experiencias de Oratorio de Verano, donde el patio volvió a ser lugar de encuentro, juego y alegría al estilo de Don Bosco.

Una de las sedes fue el Colegio Salesiano Ángel Zerda, donde del 19 al 31 de enero se llevó adelante el Oratorio de Verano 2026, con la participación de aproximadamente 370 niños, niñas y adolescentes. 

Fueron dos semanas de juegos, campeonatos, talleres y actividades con agua. El cierre, en el día de Don Bosco, fue una verdadera fiesta compartida: premiaciones, una producción teatral y un obsequio del Oratorio para seguir acompañando el año.

Por otro lado, el Verano Salesiano en Salta se vivió en la Escuela Ceferino Namuncurá (Cefe). Con casi 470 personas entre niños, niñas y animadores, se compartió una semana de Oratorio Juvenil y dos semanas de Oratorio Festivo. Hubo talleres, movimiento y mucho juego, junto con propuestas que invitaron a los adolescentes a animarse a más y a soñar con ser animadores.

Una experiencia sostenida por la Divina Providencia y por una comunidad que acompaña con gestos concretos: manos que ayudan, corazones que cuidan y las infaltables mamás margaritas. 

Damos gracias a Dios por las infancias y juventudes que pueden ser y pertenecer, y a cada persona que hizo posible que el Oratorio siga siendo una experiencia viva del carisma salesiano.

La visita del Papa a nuestro país nos llena de expectativa y renueva las ganas de ponernos en movimiento. En este tiempo de preparación y espera, sus palabras cobran una vigencia especial para interpelar el presente y encender los corazones de nuestras comunidades y juventudes.

Tiempo atrás, dirigiéndose a los jóvenes, el Santo Padre dejaba unas palabras contundente a las nuevas generaciones: “No tengan miedo, sean brotes de paz allí donde crece la semilla del odio y el resentimiento; sean tejedores de unidad allí donde prevalecen la polarización y la enemistad; sean la voz de quienes no tienen voz para pedir justicia y dignidad; sean luz y sal allí donde se está apagando la llama de la fe y el gusto por la vida. No desistan si alguien no los entiende”.

De cara a su llegada a la Argentina, este llamado a ser “brotes de paz” encuentra un cauce natural en el carisma salesiano que se traduce en la amorevolezza: esa cercanía y amor concreto que los jóvenes necesitan sentir y percibir. En nuestros patios, escuelas y oratorios aprendemos cotidianamente que el otro jamás es un extraño ni un enemigo, sino un hermano. Redescubrir la fraternidad es la manera concreta con la que, desde las enseñanzas de Don Bosco, respondemos a su invitación para devolverle al mundo la alegría y la dignidad.

Ante esta visita que se acerca, la propuesta ya está en marcha: ¿En qué lugar, desde lo cotidiano, podés ser brote de paz?