Aprender a estar: 5to encuentro de la Escuela de Acompañamiento

Mar 2, 2022

La Escuela de Acompañamiento Salesiano de Jóvenes en Argentina ya concretó cinco encuentros presenciales y cuenta con dos tandas de egresados.

Educadoras y educadores de diversas obras de la familia salesiana de Argentina y Uruguay participaron del Encuentro Presencial de la Escuela de Acompañamiento Salesiano de Jóvenes. Esta experiencia se llevó a cabo desde el 20 al 26 de febrero en San Antonio de Arredondo, Córdoba.


El proyecto busca ser respuesta a la demanda de muchos jóvenes mayores de nuestras presencias que buscan personas capacitadas para que acompañen sus trayectorias vitales. Iniciado en el año 2017 como una iniciativa conjunta entre las Hijas de María Auxiliadora y los Salesianos de Argentina, ya ha podido concretar cinco encuentros presenciales y cuenta con dos tandas de egresados.

Avalados por la Universidad Salesiana de Bahía Blanca (UNISAL) esa diplomatura busca formar personas sensibles al acompañamiento, con una mirada actual y esperanzadora del mundo juvenil y una profunda confrontación con la propia vida. Las herramientas son brindadas a través de cinco marcos: psicólogico, teológico, socio antropológico, sentido pastoral salesiano y pedagogía del acompañamiento.

En un ambiente familiar y fraterno, los y las participantes compartieron la fe, celebraron la vida y las preguntas. Iluminados por el Evangelio, laicos y consagrados renovamos nuestro compromiso con la vida de los y las jóvenes.

¡Gracias al Equipo Animador, a los docentes y a todos quienes trabajan para que estos sueños se concreten! ¡Que Jesús nos siga haciendo arder el corazón!

Hno. Gabriel Osorio sdb

La visita del Papa a nuestro país nos llena de expectativa y renueva las ganas de ponernos en movimiento. En este tiempo de preparación y espera, sus palabras cobran una vigencia especial para interpelar el presente y encender los corazones de nuestras comunidades y juventudes.

Tiempo atrás, dirigiéndose a los jóvenes, el Santo Padre dejaba unas palabras contundente a las nuevas generaciones: “No tengan miedo, sean brotes de paz allí donde crece la semilla del odio y el resentimiento; sean tejedores de unidad allí donde prevalecen la polarización y la enemistad; sean la voz de quienes no tienen voz para pedir justicia y dignidad; sean luz y sal allí donde se está apagando la llama de la fe y el gusto por la vida. No desistan si alguien no los entiende”.

De cara a su llegada a la Argentina, este llamado a ser “brotes de paz” encuentra un cauce natural en el carisma salesiano que se traduce en la amorevolezza: esa cercanía y amor concreto que los jóvenes necesitan sentir y percibir. En nuestros patios, escuelas y oratorios aprendemos cotidianamente que el otro jamás es un extraño ni un enemigo, sino un hermano. Redescubrir la fraternidad es la manera concreta con la que, desde las enseñanzas de Don Bosco, respondemos a su invitación para devolverle al mundo la alegría y la dignidad.

Ante esta visita que se acerca, la propuesta ya está en marcha: ¿En qué lugar, desde lo cotidiano, podés ser brote de paz?