Alumnos de la Escuela Vitivinícola Don Bosco premiados en un Concurso Internacional de Vinos

Sep 13, 2024

Los estudiantes de 5º año de la Escuela Vitivinícola Don Bosco, ubicada en Rodeo del Medio (Mendoza), lograron un importante reconocimiento en el prestigioso Concurso Internacional de Vinos y Licores VINUS, donde sus vinos fueron galardonados con medallas de oro.

Bajo el nombre Sogni Dolci (Sueño Dulce, en español), los jóvenes presentaron dos variedades destacadas: un Torrontés dulce natural y un Malbec dulce natural. El Torrontés obtuvo una medalla de oro, mientras que el Malbec fue distinguido con la codiciada doble medalla de oro, posicionando a los alumnos en lo más alto del certamen.

Como parte de su formación vitivinícola, los estudiantes son responsables de todo el proceso de elaboración de los vinos, desde el cuidado de la vid hasta el diseño y elección del nombre de las etiquetas. El nombre Sogni Dolci está inspirado en el sueño revelador que tuvo Don Bosco a los 9 años, y refleja el espíritu de esfuerzo y dedicación que los jóvenes imprimen en su trabajo.

Estos reconocimientos no solo destacan la calidad de los vinos, sino también el compromiso de los estudiantes con su formación práctica, posicionando a la escuela como un referente en la enseñanza vitivinícola.

La visita del Papa a nuestro país nos llena de expectativa y renueva las ganas de ponernos en movimiento. En este tiempo de preparación y espera, sus palabras cobran una vigencia especial para interpelar el presente y encender los corazones de nuestras comunidades y juventudes.

Tiempo atrás, dirigiéndose a los jóvenes, el Santo Padre dejaba unas palabras contundente a las nuevas generaciones: “No tengan miedo, sean brotes de paz allí donde crece la semilla del odio y el resentimiento; sean tejedores de unidad allí donde prevalecen la polarización y la enemistad; sean la voz de quienes no tienen voz para pedir justicia y dignidad; sean luz y sal allí donde se está apagando la llama de la fe y el gusto por la vida. No desistan si alguien no los entiende”.

De cara a su llegada a la Argentina, este llamado a ser “brotes de paz” encuentra un cauce natural en el carisma salesiano que se traduce en la amorevolezza: esa cercanía y amor concreto que los jóvenes necesitan sentir y percibir. En nuestros patios, escuelas y oratorios aprendemos cotidianamente que el otro jamás es un extraño ni un enemigo, sino un hermano. Redescubrir la fraternidad es la manera concreta con la que, desde las enseñanzas de Don Bosco, respondemos a su invitación para devolverle al mundo la alegría y la dignidad.

Ante esta visita que se acerca, la propuesta ya está en marcha: ¿En qué lugar, desde lo cotidiano, podés ser brote de paz?