La Facultad Don Bosco se consagró como la institución educativa más premiada de Latinoamérica

Ene 9, 2026

Desde 1901, la Facultad Don Bosco, ubicada en Rodeo del Medio, Mendoza – Argentina -, es un referente en Enología e Industrias Frutihortícolas, siendo reconocida como la “Cuna de la Enología Argentina”. Una trayectoria que se sostiene en el tiempo y se proyecta al mundo, con graduados distinguidos a nivel nacional e internacional.

Con gran alegría, el director de la Casa Salesiana en Rodeo del Medio, P. José Cordera SDB destaca que este reconocimiento es fruto de “un proceso de gran trabajo, de un compromiso muy grande, de seguimiento y de una gestión responsable”. A su vez, remarca que cada día buscan acompañar a las y los estudiantes, quienes manifiestan “un fuerte sentido de pertenencia”.  En esta línea, cada educador acompaña para que quienes se forman no solo sean excelentes profesionales, sino también “buenos cristianos y honrados ciudadanos”.

La clave está en su formación integral, donde el saber se aprende haciendo: viñedos, olivares, bodegas con tecnología de punta, fábrica de conservas, laboratorios y salas de análisis sensorial profesional forman parte del aula cotidiana. Allí, estudiantes y docentes recorren juntos todo el proceso productivo, desde la cosecha hasta la comercialización y el marketing.

Si bien los reconocimientos acompañan año tras año este camino de excelencia, 2025 posicionó a Don Bosco en lo más alto de Latinoamérica, con una amplia variedad de productos premiados en concursos de prestigio internacional y con un proyecto oleícola que ubicó al Aceite de Oliva Virgen Extra Don Bosco entre los mejores del mundo.

La visita del Papa a nuestro país nos llena de expectativa y renueva las ganas de ponernos en movimiento. En este tiempo de preparación y espera, sus palabras cobran una vigencia especial para interpelar el presente y encender los corazones de nuestras comunidades y juventudes.

Tiempo atrás, dirigiéndose a los jóvenes, el Santo Padre dejaba unas palabras contundente a las nuevas generaciones: “No tengan miedo, sean brotes de paz allí donde crece la semilla del odio y el resentimiento; sean tejedores de unidad allí donde prevalecen la polarización y la enemistad; sean la voz de quienes no tienen voz para pedir justicia y dignidad; sean luz y sal allí donde se está apagando la llama de la fe y el gusto por la vida. No desistan si alguien no los entiende”.

De cara a su llegada a la Argentina, este llamado a ser “brotes de paz” encuentra un cauce natural en el carisma salesiano que se traduce en la amorevolezza: esa cercanía y amor concreto que los jóvenes necesitan sentir y percibir. En nuestros patios, escuelas y oratorios aprendemos cotidianamente que el otro jamás es un extraño ni un enemigo, sino un hermano. Redescubrir la fraternidad es la manera concreta con la que, desde las enseñanzas de Don Bosco, respondemos a su invitación para devolverle al mundo la alegría y la dignidad.

Ante esta visita que se acerca, la propuesta ya está en marcha: ¿En qué lugar, desde lo cotidiano, podés ser brote de paz?