El Híper Libertad de la Ciudad de Córdoba donó el pasado 31 de enero más de 700 prendas a la Obra de Don Bosco. En el día del patrono de la juventud, la Oficina de Planificación y Desarrollo de la Inspectoría Salesiana Don Bosco Norte, recibió 12 cajas que contenían remeras, pantalones, pulóveres, bufandas, pañuelos, guantes y trajes de baño para niños y adultos.
Las casas salesianas que recibieron esta donación fueron:
- Oratorio Don Bosco de Santiago del Estero, Programa Jóvenes Campesinos.
- Comunidad de Fontana, Chaco.
- Comunidad Pio X, Córdoba.
- Oratorio de la Parroquia San Juan Bosco, Córdoba.
Híper Libertad contribuye a la misión salesiana de manera continua, en el marco de la Responsabilidad Social Empresaria. Por esta razón, nuestras obras también resultarán beneficiarias de la última campaña de recolección de útiles escolares, organizada por la misma cadena de supermercados, en las provincias de Santiago del Estero, Córdoba y Mendoza. Se trata de unas 250 mochilas que se fueron llenando durante el mes de febrero gracias a la colaboración de la gente, con cartucheras,blocks de hojas, cuadernos, lápices, sacapuntas, gomas, entre otros.
La visita del Papa a nuestro país nos llena de expectativa y renueva las ganas de ponernos en movimiento. En este tiempo de preparación y espera, sus palabras cobran una vigencia especial para interpelar el presente y encender los corazones de nuestras comunidades y juventudes.
Tiempo atrás, dirigiéndose a los jóvenes, el Santo Padre dejaba unas palabras contundente a las nuevas generaciones: “No tengan miedo, sean brotes de paz allí donde crece la semilla del odio y el resentimiento; sean tejedores de unidad allí donde prevalecen la polarización y la enemistad; sean la voz de quienes no tienen voz para pedir justicia y dignidad; sean luz y sal allí donde se está apagando la llama de la fe y el gusto por la vida. No desistan si alguien no los entiende”.
De cara a su llegada a la Argentina, este llamado a ser “brotes de paz” encuentra un cauce natural en el carisma salesiano que se traduce en la amorevolezza: esa cercanía y amor concreto que los jóvenes necesitan sentir y percibir. En nuestros patios, escuelas y oratorios aprendemos cotidianamente que el otro jamás es un extraño ni un enemigo, sino un hermano. Redescubrir la fraternidad es la manera concreta con la que, desde las enseñanzas de Don Bosco, respondemos a su invitación para devolverle al mundo la alegría y la dignidad.
Ante esta visita que se acerca, la propuesta ya está en marcha: ¿En qué lugar, desde lo cotidiano, podés ser brote de paz?