La casa salesiana de Paraná festejó el cumpleaños de Don Bosco con la inauguración de un nuevo patio.

La capacidad de soñar es lo que nos distingue y hace salesianos. Entre las escuelas vacías, la creatividad solidaria ha generado espacios de encuentro virtuales, campamentos por videollamada, misas y espacios de oración transmitidos en vivo, campañas y colectas, ollas populares y otros modos de estar cerca y acompañarnos durante estos meses.

 

 

Movida por la esperanza, la Familia Salesiana de Paraná se sumó a las propuestas de ayuda y asistencia, mientras el patio del colegio era refaccionado para preparar el regreso a las aulas.

El nuevo piso se inauguró en el marco de los festejos por los 205 años del nacimiento de Don Bosco. Se descubrió una placa conmemoratoria y el Dr. Víctor Centurión, director de la casa, dirigió unas palabras a la comunidad salesiana paranaense.

 

Puertas hacia afuera

La comunidad del Don Bosco, conformada por alumnos, docentes, jóvenes, familiares, vecinos y otras personas allegadas a esta obra como a la Parroquia del mismo nombre, se encargó además de la colecta y donación de mercadería, elementos de higiene, ropa y abrigo.

Los elementos se recibieron en el mismo colegio y fueron desinfectados, clasificados y enviados a diferentes centros de ayuda en la capital entrerriana: Hogar de Cristo, Iglesia Cristo Peregrino, Madre de la Divina Gracia y Merendero del barrio Puerto Sánchez.

 

 

Entre todos

Así es como se fue dando respuesta a las distintas necesidades de este tiempo crítico. Desde los valores salesianos desde la confianza y el optimismo, la reinauguración del patio es solo un recordatorio de lo mucho que anhelamos volver a vernos, reír y jugar.

Colaboración de: Alfredo Navarro - Don Bosco Paraná

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