Don Bosco Norte Argentina

La amistad es la manifestación de Dios mismo, compañero de camino, de vida y santidad. Algunas palabras para dedicar a quienes transitan cada día a nuestro lado.

 

Historias, #AmistadesDelPatio, punto de encuentro. Vidas entrelazadas y transformadas por presencias renovadoras.

Dos escritos inspirados en el patio salesiano y quienes lo llenan de vida.

 

Contá conmigo

Por @agustinstojacovich

 

No tengo la receta. No dispongo de todas las respuestas. No quiero darte un consejo sin que me lo pidas. No quiero apurar tus procesos ni mucho menos controlarlos.

Quiero que tomemos mates, y que te cuelgues, al usarlo de micrófono, y no devolverlo jamás. Que me cuentes de esa situación que te hace pelota, porque sentís que nadie en este mundo te comprende. Que me digas cómo van tus estudios (y esas materias que te cuestan bocha). Que me pongas al día de esa relación que te quita el sueño, y te tiene falled in love. Que compartas tus dudas, porque sentís que la vida te ofrece mil caminos diferentes –todos lindos- y vos ni idea de por dónde agarrar. Que me cuentes de tus avances, en decir las cosas más claras y directo al cora. Que amaguemos con terminar la caminata, y me preguntes si tengo tiempo y yo, con una sonrisa gigante, te diga que sí, que no hay apuro. Que seamos detalle, de presencia y de amor. Que respetemos los silencios, que los valoremos: cuando dos personas, sin importar el vínculo que las una, pueden permanecer un ratito sin “decir” nada, y no lo quieran invadir o rellenar con cualquier cosa, lo han entendido todo.

En un mundo signado por lo pasajero, por el “hoy sí y mañana quién sabe”, te lo digo claro: contá conmigo. Pero en serio, che. No sé quién nos metió esta idea en la cabeza: que hay que acompañar el bajón, y nada más. No.

Contá conmigo en la alegría de una materia aprobada, de varios besos dados, de la charla pendiente con tu viejo que al final tuviste, del campamento en el que no hubo peleas ni gente lastimada. Contá conmigo, porque en mi levantarte el ánimo no va a aparecer la alegría simplona que niega el dolor. Contá conmigo, porque no voy a tomar decisiones por vos. Contá conmigo, porque no te voy a justificar en todo.

Contá conmigo, porque te quiero.

Y eso es prueba suficiente, para sentir que no hemos venido al mundo en vano: que tus alegrías son mías, que las penas se soportan, porque eso de andar en soledad no es para nosotros/as.

En la vida no hay punto de llegada, es todo un eterno peregrinar. En un mundo que no nos puede prometer nada, te lo vuelvo a repetir: contá conmigo.

 

JESÚSES

Por: @rcmagallanes

 

Así como a los discípulos de Emaús, algo similar me pasó a mí con mis amigos. Recién después de muchos años de caminar y de compartir la vida con ellos, me di cuenta que Jesús había estado todo el tiempo conmigo.

Él estaba presente en cada uno de ellos, en cada enseñanza, en cada mate, en sus gestos y en sus abrazos. Cada uno de ellos, tenía un propósito en mi vida, una enseñanza, algo que transmitirme, y detrás de todo eso estaba Él, el Jesús amigo.

Veo a un Jesús comprensivo cuando un amigo me perdonó; veo un Jesús sufriente cuando alguno de ellos está pasando un mal momento. Veo a Jesús queriendo cambiar mi vida cuando uno de ellos me convenció de ir al oratorio. Veo a Jesús ayudándome a estudiar un viernes a la noche. Veo a Jesús tocándome la puerta cuando necesitaba un abrazo. Veo a Jesús llorando de alegría conmigo el día de su recibida. Veo a Jesús entendiendo mis procesos y acompañándolos. Veo a Jesús sentado a mi lado tomando mates y charlando sobre los pibes del ora. Veo a Jesús compartiendo viajes, juegos y vida conmigo. Veo su presencia en cada uno de mis amigos. Ellos me hicieron ser quien soy y Jesús siempre estuvo ahí.

¿Ahora pueden ver al Jesús amigo? Feliz día a mis Jesúses, gracias por hacerme la vida más feliz.

Categorías: Acompañamiento

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