Alumnos de 1er año de Filosofía proponen conversar sobre una realidad ante la cual muchas veces preferimos permanecer ciegos: la desigualdad social.

 

La reflexión y el debate son buenas maneras de visibilizar problemáticas, de exteriorizar los sentires y las miradas que pasan por el interior de cada persona. Nos enriquecen y aportan perspectivas más integrales.

 

Esto es, precisamente, lo que hicieron los alumnos del primer año del Profesorado y Licenciatura en Filosofía del Instituto de Nivel Superior – Pío X de Córdoba. En el marco de la cátedra “Argentina en el mundo contemporáneo”, de mano del profesor titular Francisco Merino, han estado trabajando sobre las desigualdades sociales, presentes en América Latina -y sobre todo en Argentina- durante los últimos años.

Agustín Loyola es animador del Movimiento Juvenil Salesiano (MJS) en el San Antonio de Padua y forma parte de este equipo de trabajo, ya que se encuentra cursando sus estudios en la mencionada Institución. Rescata la importancia de la temática elegida; plantea que la desigualdad en este último tiempo (2020) “no solo se ha incrementado, sino que además, se ha visibilizado para toda la sociedad y el mundo”.

 

 

Más allá de las políticas públicas de tipo social que se han implementado para intentar paliar la situación, como el Plan de Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), Agustín considera que los esfuerzos resultan insuficientes y que la desigualdad afecta cada vez más a la sociedad toda. Explica:

Hablar de desigualdad social es como esa palabra “mokita” que significa: ‘Aquella verdad de la que nadie habla, pero todos conocen’. 

Es una realidad que todos y todas vemos y conocemos, que está muy presente en la sociedad y que con esta pandemia se ha incrementado mucho más, empezando a ser un “problema” para todos/as.”

 

Sin embargo, aclara Agustín, no hay que desconocer el arduo trabajo de las organizaciones y movimientos que “salen al encuentro del otro, primero desde la solidaridad y después con la búsqueda de un cambio, que genere igualdad social, que es lo contrario a desigualdad social”.

 

Producto de la reflexión y el debate de los estudiantes, ellos mismos han elaborado un primer informe en torno a esta temática. En el documento se  introduce el marco conceptual, se expresan algunos “sentires” y se ponen en evidencia datos que dan cuenta de los aspectos multidimensionales y estructurales de la desigualdad social en América Latina, en Argentina y en Córdoba. 

 

Actualmente, los jóvenes están trabajando en un segundo informe y tienen previsto continuar esta modalidad, a fin de profundizar en cada uno de los campos introducidos en el primer texto confeccionado: trabajo, salud, educación y vivienda.

“Nuestra metodología de trabajo es un poco la misma forma de la que realizamos nuestra cursada virtual en la facu, -dice Agustín- a través de las plataformas virtuales donde nos reunimos y distribuimos el material para luego ampliar la información, poniendo plazos de finalización.”

 

El joven destaca que este espacio “pone más a tierra los conceptos que hemos estado trabajando en la cátedra y nos hace reflexionar de manera más teórica la desigualdad.” Y agrega:

 

Tanto mis compañeras como yo, formamos parte de movimientos eclesiales que trabajan para ayudar a quienes más lo necesitan, llevando un poco más a la práctica lo trabajado. También nuestro profesor, en su trabajo de campo como sociólogo. 
Es algo muy lindo, que nos mueve desde adentro, el poder darnos el tiempo para mostrar estas desigualdades sociales que nos interpelan. Y es aún más significativo para mí poder realizarlo desde mi carrera y como estudiante de un colegio salesiano.”
Por: Luciana Caprini

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