El viernes 26 de junio, día mundial de la lucha contra las adicciones, el equipo nacional salesiano vinculado a esta problemática lanzó un documento con claves para la intervención desde la mirada salesiana.

Los salesianos y salesianas de todo el país identifican una problemática que afecta a toda la sociedad, de modo especial a la juventud: el consumo de sustancias. Por eso, han iniciado hace más de dos años un camino de reflexión y búsqueda, que se concreta en la acción cotidiana, en el caminar “al lado”. Ya son visibles algunos frutos, en primer lugar, la instalación del tema, su visibilización. Si no detectamos el problema como tal, no podemos hacernos cargo. En palabras de la hermana Silvia Dupont HMA:

 

“lo que buscamos es responder con mayor fidelidad al carisma en esta problemática que la vivimos todos y que a veces, por no comprenderla bien, nos cuesta asumirla”.

 

Entonces, el primer paso es hablar del tema, pero no naturalizándolo. Por el contrario, hay que tener en mente que el consumo de drogas afecta no solo a una persona sino a todo su entorno, los lugares que frecuenta, sus vínculos, posibilidades, capacidades y expectativas.

“Cuando surge un emergente nos damos cuenta que tenemos el problema en la comunidad, sea la casa, en el colegio, en la familia de uno de los chicos, en la casa salesiana o en el propio patio”, explica Silvia. Y es que antes de poder hacer algo, debemos reconocer que el problema nos afecta. No a uno, no a un grupo. A todos.

 

¿Por qué se optó por este documento?

 

Queremos acompañar estas realidades y a su vez encontramos muchas dificultades. A raíz de esto es que decidimos hacer como equipo este documento de prevención salesiana y consumos problemáticos. Al principio no sabíamos si era orientaciones de intervención o protocolo, y nos quedamos con este último.  Había que acompañar a las provincias que tienen sus propios protocolos de intervención frente a casos de tenencia de drogas, uso dentro de las casas etc. 

 

Nosotros decidimos aportar desde la riqueza carismática que tenemos como congregación y dar respuesta desde la prevención salesiana a esta realidad de los consumos problemáticos que nos atraviesan en todas las casas, en todos los sectores.

 

¿Cuál es su objetivo fundamental?

Con este documento queremos pensarnos desde adentro e invitar a responder con mayor fidelidad al carisma y a la misión.  Así fue que comenzamos a escribir y delinear  estas páginas que dieron como resultado un documento muy sintético con el toque especial salesiano acompañando a los protocolos que ya poseen las provincias con su marcos legales y sus procedimientos. 

 

Esta herramienta es fruto de un camino de profunda reflexión, pero sobre todo, fruto de una búsqueda: responder con mayor fidelidad a Dios en la realidad actual, en la realidad tan sufriente. 

 

Quienes lean este documento, ¿con qué se van a encontrar?

El primer capítulo, para dar un adelanto, es la fundamentación, desde dónde actuamos. Luego, explicamos la fisonomía de nuestro modelo preventivo de abordaje: una mirada integral, una concepción de la persona en todas sus dimensiones. Por último, la invitación a ser comunidad que interviene con las características del ambiente salesiano: posibilitando la protección de nuestros ambientes en tanto cada uno ocupa su lugar y hace su aporte desde allí a la Misión; docentes, educadores, animadores y consagrados.

 

Nosotros hablamos de la persona y acompañar a la persona no de la droga en sí o de los que consumen. Luego la gran invitación a que seamos comunidad que interviene con las características del ambiente salesiano, posibilitando la protección en nuestros ambientes, si realmente lo vivimos como dice nuestro carisma, donde cada uno ocupa su lugar. En el que los docentes, los educadores, los animadores y los consagrados, todos cumplimos con nuestra Misión. 

 

SIN COMENTARIOS

DEJA UN COMENTARIO