Voluntarias de Don Bosco

Las Voluntarias de Don Bosco (VDB) viven en la Iglesia el patrimonio espiritual y apostólico de San Juan Bosco que les transmitió Don Felipe Rinaldi. Éste, iluminado por el Espíritu Santo y guiado por la presencia materna de María, puso en marcha una experiencia evangélica original con un grupo de mujeres jóvenes a fin de que fuesen en el mundo fermento de vida cristiana.

La Iglesia, habiendo reconocido la acción de Dios en el origen y en la vida del Instituto, y considerando esta vocación como camino que conduce a la santidad, lo ha constituido como Instituto Secular de Derecho Pontificio.

Identidad

Las Voluntarias son cristianas que, llamadas a seguir más de cerca a Cristo, quieren vivir en profunda armonía, consagración, secularidad y salesianidad.

Realizan así su misión en la Iglesia y en el mundo y, unidas profundamente por los vínculos de la comunión fraterna y de la pertenencia al Instituto, se transforman en signo vivo del amor de Cristo, en el espíritu de las Bienaventuranzas.

No llevan vida en común y el Instituto no tiene obras propias.

Consagración

Con una iniciativa particular de amor, Dios llama a las Voluntarias y las consagra para sí en Cristo, por medio de la acción del Espíritu Santo, a fin de enviarlas al mundo para evangelizarlo según el carisma de Don Bosco.

Las Voluntarias se entregan totalmente a Dios mediante la profesión de los consejos evangélicos, para vivir en plenitud la alianza bautismal.

Secularidad

Las Voluntarias son laicas que viven en el mundo por opción vocacional y «a modo de levadura» contribuyen desde dentro a su santificación.

Nota específica de su vocación es la secularidad que caracteriza el modo propio de vivir la consagración, de realizar la misión, de expresar la comunión fraterna y su ser dentro de la Familia Salesiana.

Salesianidad

Las Voluntarias viven su vocación haciendo propio el carisma salesiano que las caracteriza en la Iglesia y en el mundo.

La caridad pastoral, núcleo central del espíritu de Don Bosco, las hace especialmente sensibles y abiertas a los valores humanos y evangélicos que el Santo tomó del corazón de Cristo.
Como Don Bosco, confían totalmente en María porque saben que Ella continúa en la historia «su misión de Madre de la Iglesia y Auxiliadora de los cristianos».

Misión

Las Voluntarias, impulsadas por el amor de Cristo, quieren ser sal de la tierra y luz del mundo «participando en la función evangelizadora de la Iglesia» que las envía. Siguiendo a Cristo que se encarnó en lo humano para divinizarlo, transforman toda su vida en apostolado poniendo al servicio del Reino todos los dones recibidos. Su acción apostólica se dirige, sobre todo, a aquellos que fueron el objetivo principal de la misión de Don Bosco.

Relaciones con la Familia Salesiana

El Instituto, aún conservando su autonomía y características propias, es y se reconoce parte viva de la Familia Salesiana. Comparte su patrimonio espiritual viviendo en armonía con todos los grupos que la componen y le aporta las riquezas y la originalidad de la propia vocación.

De este modo se favorece el enriquecimiento mutuo, la fecundidad apostólica y la corresponsabilidad en mantener y desarrollar el carisma salesiano en la Iglesia y en el mundo.

Sitio oficial: www.volontariedonbosco.org